Cinco trabajadores de subcontratas de Hunosa se encierran en el pozo Santiago

El Pozo Santiago esta mañana/
El Pozo Santiago esta mañana

Reclaman así un trato igualitario al personal de plantilla de la empresa

Noelia A. Erausquin
NOELIA A. ERAUSQUINGijón

El resultado del acuerdo alcanzado ayer por SOMA-Fitag-UGT y CC OO con la empresa Hunosa y que fija las grandes líneas de lo que será su plan industrial 2019-2027 no convence a los trabajadores de las subcontratas, que critican la falta de compromisos concretos con sus empleos. Tanto es así, que cinco mineros de estas compañías decidieron ayer encerrarse en el pozo Santiago, en Aller, al no salir de trabajar del relevo de la noche. A estas horas permanecen en el interior. Es su forma de presión para que los empleados de las auxiliares reciban un trato igualitario con respecto a los de plantilla. A pesar de que el compromiso rubricado ayer recoge que Hunosa seguirá contando con las empresas de subcontratas, no concreta la cifra de trabajadores y aplaza a principios de 2019 resolver estas incertidumbres o si estos podrían acogerse a los beneficios sociales que se pacten más adelante. Los mineros de estas compañías entienden que se les va a volver a tratar como empleados «de segunda», como ya ha sucedido en el acuerdo marco firmado para las explotaciones privadas y que dejó fuera de las prejubilaciones y las bajas incentivadas a los miembros de las subcontratas. Además, recuerdan los antecedentes con otros planes de Hunosa. «Si se van a cerrar los pozos Carrio y Santiago no va a haber sitio para nosotros», señalaba esta mañana un portavoz de estos mineros.

Hunosa y los sindicatos SOMA-Fitag-UGT y CC OO acordaron ayer las primeras líneas de un plan de industria para Hunosa que recoge mantener el pozo Nicolasa (Mieres) para abastecer a la térmica de La Pereda y cerrar Carrio (Laviana) y Santiago (Aller), además de diversificar la actividad del Lavadero Batán.

La empresa también se compromete a mantener el empleo en el medio plazo y a que si se producen excedentes las salidas se hagan de forma no traumática, es decir, a través de prejubilaciones.

Para las subcontratas se garantiza seguir contando con ellas, aunque no en qué términos, y despejar la incertidumbre sobre estos empleados a principios de 2019.

Además de estas líneas generales del plan industrial, que aún queda por desarrollar, falta también cerrar las bases de los planes social (que incluiría las prejubilaciones), de reactivación y de diversificación.

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