TSK construirá una planta solar híbrida en Marruecos de 700 millones de euros

Planta termosolar construida por TSK, similar a la que levantará en Marruecos. / E. C.
Planta termosolar construida por TSK, similar a la que levantará en Marruecos. / E. C.

Es el contrato más cuantioso firmado por la ingeniería gijonesa, que empezará la construcción de las instalaciones en el tercer trimestre

P. LAMADRID GIJÓN.

La ingeniería gijonesa TSK acaba de hacerse con el contrato más cuantioso de su historia. El consorcio formado por la eléctrica francesa EDF, la compañía Masdar de Abu Dhabi y la empresa marroquí Green of Africa ha seleccionado a TSK para el diseño y construcción de una planta solar pionera en el mundo, que combina la energía solar fotovoltaica y la termosolar, en Marruecos. Las instalaciones cuentan con una inversión de 700 millones de euros. Cinco consorcios internacionales fueron preseleccionados en la licitación para el proyecto híbrido de Noor Midelt, para la Agencia Marroquí de Energía Solar (Masen), siendo EDF-Masdar-Green of Africa el consorcio ganador.

El proyecto adjudicado a TSK consta de una planta híbrida fotovoltaica termosolar, que sumará 800 MW de potencia, con un mínimo de cinco horas de almacenamiento y se encuentra a 20 km de la ciudad de Midelt, en el centro del país. La ejecución del proyecto comenzará en el tercer trimestre de este año y la puesta en servicio será en 2022, según explicaron fuentes de la compañía asturiana. Por su parte, Masen expresó, en un comunicado de prensa, su satisfacción con el resultado de la licitación. «Noor Midelt I es una iniciativa, desde el punto de vista tecnológico, que cambiará el mundo, habiendo un antes y un después de ella», apuntó la compañía. Mientras que la fotovoltaica con baterías de almacenamiento se ve como una solución válida para almacenamiento de muy corta duración, las plantas híbridas fotovoltaicas y termosolares ofrecen los menores costos de generación para períodos de almacenamiento más largos, por lo que es la solución más eficiente, ya que permite generar electricidad durante el día y durante la noche.

Esta planta, diseñada completamente por TSK, será la primera en el mundo que integre las dos tecnologías en una única instalación híbrida aprovechando las ventajas de cada una de ellas. Por un lado, la principal cualidad de la tecnología termosolar es que permite, en cualquier momento del día, generar electricidad de una manera gestionable, al tener la capacidad de almacenar energía a gran escala. Por otro lado, la principal ventaja de la tecnología fotovoltaica es la competitividad en lo que se refiere a coste de inversión y mantenimiento. Con ello se consigue una planta que puede generar electricidad a partir del sol durante las 24 horas del día a un coste que le permite competir con las energías convencionales a partir de combustibles fósiles.

El proyecto contará con la financiación de entidades como el Banco Alemán de Desarrollo KFW, el Banco Mundial, el Banco Africano de Desarrollo (BAD), el Banco Europeo de Inversiones (BEI), la Agencia Francesa de Desarrollo, la Comisión Europea y el Clean Technology Fund. El primer proyecto solar de Marruecos fue Noor I, una central CSP de sistema cilíndrico-parabólico de 160 MW de potencia la cual ya está en funcionamiento y en la que también participó TSK en la ingeniería y construcción. Esta nueva planta se integra dentro de uno de los complejos solares más grandes del mundo y gracias a este nuevo proyecto. En Marruecos, TSK cuenta con una trayectoria de casi 20 años y en este tiempo ha trabajado para la compañía eléctrica nacional ONE, para ACWA Power y para la empresa nacional de fosfatos OCP, principal industria del país.

En Gijón y Colonia

Con esta nueva tecnología desarrollada por TSK se resuelve el inconveniente de la energía solar fotovoltaica que es su intermitencia, por lo que se abre un horizonte todavía más prometedor para la energía solar, ya que se puede dotar a plantas fotovoltaicas nuevas, como a plantas ya existentes de un sistema de almacenamiento que las hacen gestionables con un coste muy competitivo. Países como España, Estados Unidos, Kuwait, Arabia Saudí, Omán y Egipto ya han mostrado su interés por esta solución, la cual ha sido desarrollada conjuntamente entre los centros tecnológicos de TSK en Gijón y Colonia.

Con este nuevo proyecto, TSK se posiciona con líder tecnológico en el campo solar. La empresa cerró 2018 con unas ventas de 1.107 millones, un 15% más que el año anterior y un beneficio neto de 23 millones, lo que significa un crecimiento del 53%.