Las empresas tecnológicas alertan de la falta de trabajadores especializados

Enrique Jaimez, Guillermo Ulacia, Íñigo Felgueroso, Pablo Priesca, Rubén Hidalgo y Cristina Tuero, durante el debate celebrado, ayer, en el Real Club Astur de Regatas. / FOTOS: ARNALDO GARCÍA

Reclaman un cambio en el sistema educativo y una mayor implicación de la Universidad para formar jóvenes en los puestos más demandados

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

Cómo será el empleo en un futuro próximo fue el centro del debate organizado ayer, en el Real Club Astur de Regatas, por EL COMERCIO en colaboración con Gijón Impulsa. Los perfiles que habrán de tener los trabajadores y la ya más que patente falta de ellos para que las empresas puedan cubrir sus necesidades, centraron gran parte de un debate en el que participaron Rubén Hidalgo, gerente de Impulsa; Pablo Priesca, director general de la Fundación CTIC; Íñigo Felgueroso, director gerente de la Fundación Prodintec; Guillermo Ulacia, presidente de Femetal, y Enrique Jaimez, director general de Cluster TIC, todos ellos bajo la moderación de Cristina Tuero, jefa del área de Internet de EL COMERCIO.

Lo que los participantes en la jornada 'Reto de futuro: los perfiles profesionales para el empleo que viene' dejaron claro desde un primer momento es que «no sabemos cómo va a ser el empleo en los próximos años. Solo podemos hacer aproximaciones». Así se explicó Rubén Hidalgo, quien lo fundamentó en «el cambio tecnológico» que se está viviendo. Parece que la estructura laboral no está preparada para lo que se avecina pues, como apuntó Pablo Priesca, «en el mercado laboral hay muchos titulados muy bien formados en ocupaciones de muy baja demanda y muy pocos formados en ocupaciones de alta demanda». Y es que faltan, especialmente, titulados técnicos, ingenieros, informáticos y de ciencias de la computación. En opinión de los expertos, el problema radica en un sistema educativo que «no tiene en cuenta la situación en el mundo laboral».

¿Por dónde puede pasar la solución? Íñigo Felgueroso cree que «hay que adaptarse». Pero hay otro desafío. Guillermo Ulacia explicó que «debemos atraer actividades de alto valor añadido dentro de las grandes cadenas globales» y apuntó que «las fábricas inteligentes no lo pueden ser si sus empleados no evolucionan en el mismo sentido»; de ahí la necesidad de «atraer talento».

Por su parte, Enrique Jaimez llamó la atención sobre «la oportunidad» que debería suponer para Asturias y Gijón la Milla del Conocimiento, pero remarcó que «las empresas tenemos tremendas dificultades para encontrar trabajadores. Nos los estamos quitando unos a otros».

Mujeres y 'millennials'

La fuga del talento joven no contribuye a paliar estos problemas, todo lo contrario, por lo que Guillermo Ulacia reclama un «cambio de mentalidad» empezando por el sistema educativo en las edades más tempranas. Todos pusieron especial énfasis en lo que calificaron de «desajuste» en las etapas medias y la formación profesional, pero dejaron claro que «al sistema educativo no se le puede pedir que proporcione las personas con los conocimientos técnicos necesarios para las empresas, pero sí con una buena base con la que seguir aprendiendo», manifestó Pablo Priesca.

Esa escasez de profesionales también se encuentra con que el número de mujeres en los puestos tecnológicos más cualificados es muy pequeño, algo que los cinco participantes en el debate convinieron en que es necesario corregir. Otro asunto relevante analizado ayer fue el perfil de los llamados 'millennials', que «no valoran un contrato indefinido, sino que el proyecto que se les ofrece sea interesante. Sin perfiles muy demandados en el mercado y tienen un índice de rotación muy alto. Las empresas no los seleccionan a ellos, sino que son ellos quienes seleccionan a las empresas», remarcó Priesca.

Como quedó dicho, el sistema educativo tiene mucho que aportar pero, ¿cómo encaja la Universidad en todo esto? Guillermo Ulacia explicó que «la colaboración empresa-Universidad se ha ido burocratizando y no es de las más eficaces». Por ello, reclamó que las cátedras estén más vinculadas a los proyectos empresariales y puso como ejemplo lo que ocurre en Estados Unidos. Si es importante que la Universidad participe activamente en las empresas, también lo es «abrir las empresas a la Universidad, para que conozca sus problemáticas y haga sus propuestas».

A modo de resumen, los estos expertos reclamaron reformas en el sistema educativo desde edades tempranas, financiación para la tecnología, reducción de las trabas administrativas, especialización territorial, atraer a los jóvenes profesionales con talento y compartir todo ese conocimiento.

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