«En España hay unos 5.000 millones de euros para invertir en empresas»

Jesús Torres García, en el parque de Laviada. / AURELIO FLÓREZ
Jesús Torres García, en el parque de Laviada. / AURELIO FLÓREZ

Jesús Torres García, consejero delegado de Torsa Capital: «En el ámbito privado, bajamos el dinero de la nube de los mercados financieros para invertirlo en pymes, donde genera riqueza y empleo»

LAURA CASTRO GIJÓN.

El temor a los fondos de capital riesgo se debe, en una gran parte, al desconocimiento. Así lo considera Jesús Torres García (Pravia, 1960), consejero delegado de Torsa Capital. Es la única empresa gestora de fondos de este tipo en Asturias -tiene la sede principal en Gijón- y también trabaja en solitario en Galicia y Cantabria, donde se han extendido recientemente. En los doce años que lleva operando, Torsa Capital ha logrado acumular 43 millones de euros. Participa o lo han hecho en el capital de 14 empresas y contribuyen a financiar 51 pymes mediante la concesión de préstamos participativos, es decir, que si hay pérdidas para la entidad también las sufren ellos.

-¿Cuál es la finalidad de un fondo de capital riesgo?

-Nuestro sector sigue siendo un gran desconocido en este país, especialmente fuera del ámbito empresarial. Aún tenemos que poner mucha intensidad en la explicación. España dispone de unos 5.000 millones de euros para invertir en empresas y la cantidad se divide en solo 150 firmas. Además, las veinte más grandes copan el 50% del capital disponible.

-En el caso de Torsa Capital, ¿cuál es su ámbito de actuación?

-Nuestros fondos invierten en ámbito local y nacional, pero no somos un capital riesgo que compra empresas maduras, sino que entramos cuando está en una fase más incipiente y necesita más apoyo financiero. Por tanto, asumimos aún mayores dosis de riesgo. Somos la única entidad gestora de capital riesgo en Asturias y también en Galicia y Cantabria, hacia donde nos hemos expandido recientemente. Esto se debe a que la mayoría de la actividad se concentra en Madrid.

-¿Qué balance que hace de estos 12 años?

-En poco tiempo hemos alcanzado una clara posición de liderazgo. Acumulamos ya 43 millones de euros entre los cuatro fondos que tenemos, de los cuales 33 son de origen privado y los otros diez público. Torsa acumula una cartera de 65 empresas financiadas a lo largo de estos años. Participamos o lo hemos hecho en el capital de 14 empresas y contribuimos a financiar 51 pymes con préstamos participativos. Esto significa que nosotros somos parte de la situación de la empresa: si hay pérdidas o beneficios, los percibimos por igual.

-¿Cómo convive lo público y lo privado bajo una misma firma?

-En los fondos privados, bajamos el dinero de la nube de los mercados para aterrizarlo en la economía real, en las pymes, que es donde al final se generan la riqueza y el empleo. Con ello asumimos elevadas tasas de riesgo y buscamos retornos de alta rentabilidad. En el caso de los fondos públicos, colaboramos con los ayuntamientos como el de Gijón, que quieren avanzar de forma innovadora y eficiente en la promoción económica de sus territorios. Aportan recursos financieros a los mejores proyectos empresariales y persiguen recuperar esa ayuda para revinvertirla en otra empresa. Genera, por tanto, eficiencia y también riqueza.

-Además de invertir, ¿ayudan a gestionar la empresa?

-No, pero sí prestamos asesoramiento, orientación e intentamos tener la capacidad de aportar algún valor añadido. De hecho, esto es casi una condición para nosotros. Cuando solo podemos aportar dinero no nos resulta quizá tan interesante. Nuestra experiencia nos dice que una buena planificación financiera garantiza la viabilidad del proyecto empresarial, es una máxima.

-¿Cuál es el criterio de selección de los proyectos en los que invierten desde los fondos privados?

-Son similares a los que marcan los ayuntamientos: demostrar viabilidad económica y financiera, ser generadores de empleo, que sean proyectos innovadores, que tengan un equipo de gestión cualificado y un plan de negocio atractivo... Normalmente, tratamos de buscar la manera de combinar fondos públicos y privados porque son completamente compatibles. La única diferencia es el territorio en el que actuamos.

-¿Cómo son sus inversores?

-No hay instituciones ni bancos. Son empresarios, personas físicas, conocidas o líderes en su sector empresarial. De hecho su experiencia también la aprovechamos en nuestra actividad inversora a la hora de seleccionar y gestionar las empresas en las que estamos invertidos. Y por procedencia, son un 50% gallegos y otro 50% asturianos.

-Su fondo más reciente es Neocapital. ¿Cuál es su estrategia?

-Es 100% privado y tiene ámbito nacional, aunque como nuestra sede está en Gijón, tenemos la esperanza de que se invierta como mínimo en Asturias por la proximidad del tejido empresarial. Confiamos en que sea así. Dispone de 9 millones de fondo y pretendemos invertir en unas veinte empresas, aunque, de nuevo, intentaremos coinvertir con fondos públicos. Buscaremos proyectos innovadores que estén en una primera fase y tengan un componente de digitalización notable, además de ser competitivos. No tenemos sectores acotados, salvo dos por la CNMV: el inmobiliario y el propio sector financiero.

Desinversiones de «éxito»

-¿Cómo es el proceso de las desinversiones?

-Solemos estar unos cinco años en cada empresa, aunque varía en cada caso. En este tiempo normalmente no generamos ningún gasto a la entidad, pues suele llegar una multinacional que liquida la participación del fondo. Aunque también ha habido casos en los que la propia compañía alcanzó un tamaño importante y liquidó por sí sola la ayuda.

-¿Cuáles han sido las desinversiones más importantes?

-La más exitosa fue la de Kiwoko, una empresa dedicada al mundo de los animales de compañía. Cuando entramos, en el minuto cero, solo era un proyecto con cuatro ejecutivos dispuestos a trabajar mucho. Cuando desinvertimos había creado 700 empleos, disponía de 200 tiendas y de 35 clínicas veterinarias.

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