«España tiene futuro con las renovables, pero no debe caer en la complacencia»

El exministro Luis Atienza considera la transición energética como una «oportunidad» para que el país se convierta en exportador de energía

Ó. P.OVIEDO.

La descarbonización, más allá de un problema a corto y medio plazo, debe erigirse como una de las grandes oportunidades de la economía española para «dejar de depender» de los combustibles fósiles foráneos y poder optar a una autonomía energética que, a día de hoy, parece muy lejana. Esta fue una de las tesis de Luis Atienza, exministro y expresidente de Red Eléctrica de España, quien acudió ayer al Hotel de la Reconquista de Oviedo para cerrar la asamblea general de Femetal.

A ojos de Atienza, la transición a las renovables no debe ser ningún «esfuerzo voluntarista» del tejido económico y energético del país, sino una inversión a largo plazo. «El coste del megavatio hora se ha dividido entre diez desde hace una década en la energía fotovoltaica. Esta, junto a la eólica, se han consolidado como las tecnológicas ganadoras y hay que apostar por ello», subrayó. El desarrollo de tecnologías paralelas, como la del almacenamiento, también debe abrir nuevas vías de investigación y negocio para que la industria siga avanzando en esta dirección.

La posición de España, asimismo, es «favorable» para el desarrollo de este tipo de tecnologías. No en vano, el país lidera el ranking europeo de cantidad de horas de sol y, en cuanto al viento, se encuentra en una posición «comparativamente buena». «España tiene proyección de futuro en esta renovación y puede pasar a ser un país exportador de energía. Pero no se debe caer en la complacencia», argumentó Atienza.

Por ello, pidió poner en marcha cuanto antes proyectos que ayuden a fijar la industria mientras la energía siga siendo más cara que en otros puntos de Europa. Para ello, son necesarios, a su juicio, «mecanismos de compensación» que abaraten los costes fijos de las empresas. Aunque el estatuto de las electrointensivas «va por buen camino», para fijar el tejido industrial será necesario hacer más esfuerzos. «Hay que convertir la transición ecológica en una palanca de reindustrialización, identificar los cambios y analizar las cadenas de valor», concluyó.