Una excepción permitiría a Alcoa presentarse a la subasta eléctrica

El Gobierno considera una «falsedad» su posible exclusión de la puja y la aluminera cree que podría haber fórmulas para facilitar la interrumpibilidad a los compradores

S. S. FERRERÍA / N. A. ERAUSQUIN OVIEDO / GIJÓN.

La excepción confirma la regla, también en el caso de la ley que regula la subasta eléctrica y que, en teoría, no permitiría a Alcoa, ni a un hipotético inversor que se hiciera con las plantas de Avilés y La Coruña, presentarse a la próxima convocatoria, algo que dificultaría la compra de las factorías. Según la orden ministerial 2013/2013, de 31 de octubre, referente al mecanismo de la interrumpibilidad, el consumidor que incumpla el servicio no podrá presentarse a la siguiente puja, pero esa es «la regulación estándar», como ayer la calificó el consejero de Empleo, Industria y Turismo del Principado, Isaac Pola, que también recordó que en el punto 11.9 de esa normativa se habla de excepciones.

«La Dirección General de Política Energética y Minas podrá autorizar la participación en el proceso de habilitación de las subastas para continuar prestando el servicio en el periodo de entrega siguiente a aquel en que se haya producido el incumplimiento cuando el mismo se hubiese producido por motivos excepcionales debidamente justificados por el interesado», señala el texto, y «entendemos que en el caso de Alcoa concurren y así lo vamos a plantear ante la Administración del Estado», insistió Pola.

El Ministerio de Industria, Comercio y Turismo desmintió también anoche que Alcoa quede fuera de la próxima subasta de interrumpibilidad, y calificó de «falsedad» que esa empresa haya sido vetada, como sí afirmaron el día anterior desde Red Eléctrica, quien organiza la puja. «No es posible excluir a empresa alguna cuando ni siquiera se ha abierto el proceso de acreditación», informaron fuentes del Ministerio.

La cuestión sería también si la aluminera quiere o no presentar sus plantas de Avilés y La Coruña a la subasta eléctrica, que previsiblemente se convocará el próximo mes de mayo, ya que al no contar con la actividad de las cubas de electrolisis no está ofreciendo ese servicio, y además en qué condiciones. En ocasiones anteriores, desde estas factorías ya se criticó que la aluminera acudía a las pujas con ofertas más golosas para la planta de San Ciprián (Lugo), la única en la que quiere mantener la actividad, y que dejaba caer las otras dos.

Fuentes de la multinacional señalan que, en caso de haber un comprador, podría haber fórmulas para acudir a la puja. Desde los sindicatos se asegura también que la compañía les trasladó el jueves que ya se había inscrito en la subasta eléctrica que se convocará en mayo. Fue justo antes de que Red Eléctrica asegurara que Alcoa no podría concurrir a la subasta. Sin embargo, ayer el ministerio reconoció que aún no se había abierto el proceso de acreditación.

El presidente del comité de empresa de la planta asturiana, José Manuel Gómez de la Uz, defiende que la factoría no ha incumplido nada, sino que ha habido un cese de actividad. «Lo que pedimos al Gobierno es que el inversor que venga tenga todas las herramientas, y una herramienta básica hoy en día es la subasta de interrumpibilidad hasta que no se corrija o haya otra cosa», argumentó el sindicalista de CC OO. «Que hagan lo que tengan que hacer pero que dejen presentarse al próximo inversor en la subasta. Si no, será responsabilidad del Gobierno que no puedan reabrir sus fábricas», advirtió.

La exclusión del servicio de interrumpibilidad, por el que se retribuye a la gran industria por desconectarse de la red si lo requiere el operador, complicaría aún más la posible venta de Alcoa, sobre todo, si el comprador quisiera continuar dentro del negocio del aluminio, ya que la subasta eléctrica es un mecanismo básico para rebajar el alto coste energético que tendría que asumir.

«Al final la Administración puede hacer dos cosas: un estatuto y una subasta 'espantainversores' o dos elementos que permitan la entrada a terceros que continúen la actividad», señaló el secretario general de CC OO de Industria, Damián Manzano, quien recordó que existen precedentes de empresas que tuvieron problemas en un periodo y pudieron presentarse igualmente a las subastas de la interrumpibilidad.