«Es inaceptable que el sector del acero esté en peligro en la UE por el comercio desleal», dice Colunga

L. CASTRO GIJÓN.

Proteger los puestos de trabajo del sector del acero en el viejo continente ante la crisis desatada por la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Es la urgente labor que encomienda IndustriAll, el sindicato paneuropeo de la industria, a la Comisión Europea. Su vicesecretario general, Luis Ángel Colunga, exdirector de Industria del Principado, considera «inaceptable que el medio de vida de los trabajadores del acero en toda Europa se hayan puesto en peligro por el comercio internacional desleal».

Y asegura que es fundamental «nivelar el campo de juego» entre la industria del viejo continente y la de terceros países a través de unos estándares de comercio justo. ArcelorMittal puede tener «un futuro sólido en la Unión, pero debe haber igualdad de condiciones para garantizar que no se otorga una ventaja injusta a sus competidores». Colunga, no obstante, no comparte la postura de la empresa en cuanto al recorte de producción y advierte de que «las consecuencias de los paros o desaceleraciones temporales planificados en la producción podrían causar daños irreparables a los altos hornos que se renovaron recientemente a un gran coste».

El vicesecretario de IndustriAll cree que la decisión de Arcelor es más «un movimiento diseñado para lanzar un mensaje político a la Comisión Europea», aunque el sindicato paneuropeo trata de «convencer a la compañía para que reconsidere su estrategia» y alienta a los colectivos sindicales presentes en las plantas del grupo a trasladar sus preocupaciones de forma directa con los respectivos gobiernos. Sin embargo, también instan a los trabajadores a «no empeorar la situación tomando decisiones a corto plazo que podrían dañar las perspectivas» de futuro de la empresa.