Ence cifra en 185 millones el cierre de su planta gallega

Ence cifra en 185 millones el cierre de su planta gallega
La factoría que Ence tiene en Pontevedra. / AFP

Considera «improbable» el cese de la actividad, que de producirse podría llevar al grupo a impulsar en Navia nuevos proyectos

N. A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Ence recibió el jueves un duro revés, al saber que el Gobierno cambia de criterio y desiste de defender la prórroga de 60 años concedida por el Ejecutivo de Mariano Rajoy para su planta de Pontevedra. Ante este panorama, el grupo se queda solo en los tres procedimientos que se siguen en la Audiencia Nacional (promovidos por el Ayuntamiento de Pontevedra, la Asociación pola Defensa da Ría de Pontevedra y Greenpeace) y ya hace cuentas sobre qué supondría «el peor escenario» posible. La compañía cifra en 185 millones el impacto que tendría el cese de la actividad en la planta gallega, un cierre que tendría que llegar en 2033, cuando caduca el permiso inicial, algo que, no obstante, califica de «improbable», según señaló ayer en un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

No obstante, Ence hace cuentas y considera que la fortaleza de su balance y su bajo endeudamiento, unido a los altos precios de la celulosa, le permitirían hacer frente a ese peor escenario. De hecho, defiende que no renunciaría a sus objetivos, sino que reformularía su plan estratégico 2019-2023, que incluía una inversión de 350 millones en la factoría gallega para aumentar su capacidad, además de otros 70 millones, de los que 40 ya están desembolsados, en mejoras de tipo ambiental. El grupo, incluso, baraja denunciar al Estado por el cambio de criterio, y reclamarle las cantidades ya gastadas.

Pese a suponer una muy mala noticia para la papelera, que ayer bajó el Bolsa un 5,81%, tras el desplome del 5,33% del día anterior, la decisión del Gobierno podría suponer un revulsivo para la factoría que Ence tiene en Navia, que se ha convertido en la principal del grupo y para la que ya había planes de expansión, que ahora podrían incrementarse. El pasado mes de diciembre, su consejero delegado, Ignacio de Colmenares, anunció que se prevé invertir entre 450 y 500 millones en los próximos cinco años en la instalación asturiana para diversificar su producción y fabricar también celulosa para uso textil y para productos de higiene, a la vez que se elevan las toneladas de de pasta de papel hasta las 685.000 toneladas.