Naturgy propone desmantelar la térmica de Soto de la Barca en tres años

Central térmica de Soto de la Barca, en el concejo de Tineo. /  J. SIMAL
Central térmica de Soto de la Barca, en el concejo de Tineo. / J. SIMAL

Prevé destinar 44 trabajadores para el proceso de cierre de la central tinetense, que se llevaría a cabo en tres fases

DANIEL FERNÁNDEZGIJÓN.

Tres años y en tres fases. Esa es la previsión de Naturgy para el desmantelamiento de la central térmica de Soto de la Barca, en Tineo. Esta propuesta está incluida en el documento de evaluación ambiental remitido por la compañía eléctrica al Ministerio para la Transición Ecológica, y que forma parte de la documentación que acompaña a la solicitud de cierre de esta instalación. La empresa no cuantifica el coste que supondrá proceder al desmantelamiento, aunque si se toma como referencia el dinero que destinará para la clausura de otra de sus centrales, la leonesa de La Robla, la cantidad podría superar los 13 millones de euros.

Según el documento de evaluación ambiental al que ha tenido acceso EL COMERCIO, Naturgy plantea proceder al desmantelamiento de la central del Narcea en tres fases, con procesos de duración diferentes. La primera de ellas, a la que la compañía denomina fase 0 y que se prolongaría durante seis meses, estará encaminada a realizar los trabajos previos para adecuar las instalaciones a su clausura. En esta primera actuación se procederá a la instalación de las estructuras necesarias para el proceso de demolición de las instalaciones y la limpieza de los equipos.

La siguiente fase concentrará el grueso de la obra. Durante 28 meses, Naturgy procederá al desmantelamiento y demolición de la central térmica de Soto de la Barca. En ella se procederá, además del derribo de los edificios e instalaciones industriales, a la descontaminación de los terrenos, ubicados a orillas del Narcea.

La tercera y última fase se dedicará, según la propuesta planteada por la empresa eléctrica, al acondicionamiento de las parcelas en las que la central viene produciendo energía desde 1965. Estos trabajos durarán tres meses y medio. En total, las tres fases de desmantelamiento se llevarían a cabo en 37,5 meses. O lo que es lo mismo, poco más de tres años. En este proceso de desmantelamiento, Naturgy espera retirar 101.758 toneladas de residuos.

Durante los trabajos para la clausura de la central térmica tinetense, la empresa estima que el número de efectivos necesarios para acometer los trabajos sería de, al menos, 44 trabajadores. Cabe recordar que en esta planta termoeléctrica trabajan unas 130 personas, entre fijos, eventuales y personal de contratas.

Esta propuesta está en periodo de información pública y su desarrollo depende de que el Gobierno conceda a Naturgy la autorización para proceder a la clausura de la instalación. La compañía presentó el pasado mes de enero la solicitud de cierre de la central del Narcea, que comenzó a funcionar en 1965 para la generación eléctrica utilizando como combustible el carbón de las minas de Tineo, Cangas del Narcea, Ibias y Degaña.

En una situación similar, pendiente de que el Gobierno de la nación apruebe o deniegue los permisos para el cese de actividad, está la central térmica de Lada, propiedad de Iberdrola, anunciado en noviembre de 2017.