La plantilla de Telecable pide a Euskaltel que dé «por escrito» una garantía de empleo

Trabajadores colocan una pancarta en el interior del edificio. / E. C.
Trabajadores colocan una pancarta en el interior del edificio. / E. C.

Critican que se haya «descabezado» el organigrama de la operadora asturiana

NOELIA A. ERAUSQUINGIJÓN.

La plantilla de Telecable no confía en la nueva dirección de Euskaltel, grupo en el que se integró la operadora asturiana en 2017. Tras la entrevista publicada ayer por este periódico, en la que el consejero delegado, José Miguel García, aseguraba que hablar de desmantelamiento de Telecable era «una auténtica locura» y defendía que la reorganización del grupo era necesaria y estaba completa, los trabajadores asturianos no se fían y piden que les dé «por escrito» una garantía de que se van a mantener los puestos de trabajo, reducidos de 182 a 127 desde la compra del grupo vasco. El mayor recorte, sin embargo, se produjo en las últimas semanas, con el despido de nueve empleados, entre ellos los altos mandos de la empresa asturiana, y también la externalización de otros 24, absorbidos por la china ZTE, «y precarizados», señalan.

Desde el comité de empresa se habla de una importante «descapitalización» y de que se ha borrado del mapa mucho talento, con salidas como la del director general, José Antonio Vázquez. «Hay un desmantelamiento de arriba a abajo», se lamentan, y también recuerdan el despido de Jesús Pérez, al que califican de referente tecnológico y pionero nacional en la implantación de voz sobre IP. Denuncian así que la empresa se ha quedado con un organigrama «descabezado» y que tampoco hay presencia asturiana en los niveles de dirección globales del grupo.

«Seguiremos denunciando la destrucción de empleo en Telecable conjuntamente con las empresas externas y el resto de comités del grupo», advierten, y recalcan la implicación de toda la plantilla con esta causa. De hecho, el miércoles, la mayoría acudió a recibir a García, cuando tenía previsto reunirse con el comité de empresa. Al conocer la presencia de los trabajadores en la entrada, canceló el encuentro.