Problemas de suministro paralizan parte de la obra en las baterías de cok de Arcelor

Problemas de suministro paralizan parte de la obra en las baterías de cok de Arcelor

La compañía manda para casa a los 150 empleados de la UTE Imasa-Liz que trabajan en esta instalación

Noelia A. Erausquin
NOELIA A. ERAUSQUINGijón

Problemas con el suministo del refractario están provocando un grave contratiempo en la reconstrucción de las nuevas baterías de cok de ArcelorMittal en su planta de Gijón. Tanto es así, que gran parte de la obra tendrá que paralizarse ante la falta del material necesario.

Según fuentes de la compañía, se trata de un problema de suministro a nivel global, por una acumulación de pedidos, lo que impide que el proveedor, la ingeniería luxemburguesa Paul Wurth, pueda traer a Gijón el material necesario para la instalación. Fuentes sindicales, sin embargo, atribuyen este contratiempo a problemas de calidad con una de las partidas de los ladrillos de refractario y señalan que habrá que demoler parte de la obra ya hecha y volver a reconstruirla cuando llegue el material necesario.

La primera consecuencia de este problema es que los 150 operarios de la UTE Imasa-Liz que trabajan en la obra tienen que abandonar la actividad y serán regulados, aunque no es el único efecto negativo. En la multinacional también preocupan los plazos de ejecución de la obra, que agotó su colchón temporal con los retrasos que acumuló para recibir las autorizaciones medioambientales. Ya con un calendario muy ajustado, la empresa intentará que esta paralización no afecte al objetivo que se marcó de tener en funcionamiento los primeros 45 hornos a mediados de 2019 y, el resto, a finales de ese año.

El tiempo apremia porque de la puesta en marcha de las nuevas baterías de Gijón depende también el cese de actividad en las ya obsoletas de Avilés que, en 2020, ya no cumpliría la nueva legislación medioambiental, mucho más estricta.

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