La renovación como plan de empresa

La renovación como plan de empresa
Marta Hernando, Santiago García Granda, Belarmino Feito, Belarmina Díaz, Alejandro Fernández, Carmen Prado, Jesús Alberto González, Rafael González y Manuel Monterrey, en la foto de familia previa a la entrega de premios. / PALOMA UCHA

Fertiberia y Alimerka reciben los premios Asocas por una transición ecológica «planificada»

ÓSCAR PANDIELLO GIJÓN.

Más allá de los resultados a final de ejercicio, de la generación de empleo y del mantenimiento de la competitividad, las empresas cada vez tienen una mayor exigencia para estar al día en aspectos sociales como la seguridad laboral o el cuidado del medio ambiente. Así, la puesta en marcha de medidas enfocadas a mejorar estos aspectos no solo sirve para cumplir con las distintas normativas internacionales, sino que la empresa dota a sus productos de valor añadido y, a su vez, gana prestigio y capacidad para adaptarse a los nuevos tiempos.

Precisamente la innovación y el compromiso social son dos de los aspectos más valorados por la Asociación de Organismos de Control y Afines del Principado de Asturias (Asocas) a la hora de entregar sus premios anuales, que ayer cumplieron su décimo aniversario. La entrega, como ya es costumbre, fue en la Escuela Politécnica de Ingeniería (EPI) y dos fueron los nombres propios de la jornada: los de Fertiberia y Alimerka. El primero obtuvo el X Premio a la Seguridad Industrial por su «tradición y arraigo en Asturias», la incorporación de un control de seguridad a todos los niveles del proceso productivo y, finalmente, por la «calidad» los productos resultantes de la planta de la empresa en Trasona. «Es una empresa muy sensible a los tiempos cambiantes que vivimos. Tiene respeto por el medio ambiente y una calidad innegable en el producto final, que se exporta a todos los puntos del globo», explicó Belarmino Feito, presidente de Fade, durante la entrega de los galardones. Unas características que deben ser base y «motor de futuro» para las actividades empresariales con sede en el Principado.

Alimerka, por su parte, recibió el primer premio Diversificación Energética que otorga Asocas. Un galardón que, según explicó la presidenta de la entidad, Carmen Prado, ha llegado para quedarse. «La nueva realidad industrial y empresarial tiene su base en el respeto por el medio ambiente. Las compañías a las que hoy premiamos están totalmente comprometidas con la eficiencia y el ahorro energético», recalcó Prado. Destacan de la empresa distribuidora la apuesta por los camiones propulsados por gas natural licuado, las furgonetas repartidoras eléctricas o las energías limpias. En este sentido, la sede de la empresa en Lugo de Llanera estará abastecida por la mayor instalación fotovoltaica de Asturias.

Universidad y empresa

A la entrega de los premios acudieron, además de los ya citados, los directores generales Industria -Manuel Monterrey- y Minería y Energía -Belarmina Díaz-; el rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda; el director de Empresas de Caja Rural de Asturias, Rafael González y los representantes de las empresas galardonadas en otras ediciones. En este sentido, Jesús Alberto González, director de la planta de Fertiberia en Trasona, recibió el galardón de manos de Marcos Antuña, que representó a EdP como premiado en 2018. «Si nos preguntan hace unos años, nunca habríamos imaginado que llegaríamos a estos estándares medioambientales tan buenos. Hoy recogemos esta 'cosechona' después de muchos años trabajando por ello», destacó González.

El presidente de Alimerka, por su parte, agradeció durante su discurso las glosas de los ponentes y subrayó la necesidad de apostar por una economía verde «planificada» en el tiempo. «El desarrollo sostenible pasa por satisfacer las necesidades del presente sin comprometer el futuro. Nosotros, con 6.000 trabajadores y 200.000 clientes diarios, somos conscientes de ello», concluyó.