Ryanair amenaza con cierre de rutas y despidos si continúan las huelgas este verano

Un avión de Ryanair./Efe
Un avión de Ryanair. / Efe

La aerolínea, que afronta dos días de paros en España desde mañana, admite que su beneficio se reduce un 20% por el impacto de las protestas

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Al presidente de Ryanair, Michael O´Leary, no le ha temblado el pulso para advertir a la plantilla de los efectos directos que pueden tener las huelgas que protagonizan pilotos y tripulantes de cabina este verano en buena parte de los países donde opera, entre ellos España: anticipa que la aerolínea de bajo coste se planteará el cierre de rutas a partir del próximo invierno, realizará ajustes en la flota de aviones que tiene en sus distintas bases continentales, lo que llevaría a «pérdidas de puestos de trabajo».

La amenaza no ha podido ser más clara por parte del ejecutivo irlandés, después de una etapa de varios años en la que el número de clientes, expansión de vuelos y ofertas 'low-cost' hacían las delicias de los gestores de Ryanair. Pero este verano, con las huelgas, la suspensión de vuelos y miles de clientes enojados con la compañía, la situación ha cambiado radicalmente. O´Leary no ha dudado en indicar que «hará frente» a las protestas y que no cederá ante las demandas laborales «que pongan en riesgo» el modelo de negocio de la compañía de «bajos precios y alta eficacia».

La mayor advertencia lanzada hasta ahora por la dirección de Ryanair llega después de las movilizaciones de los pilotos los pasados 12 y 20 de julio, a la que se une la de este martes, que provocará la cancelación de 16 vueltos entre Irlanda y Reino Unido; y la que este miércoles y el jueves afectará a los tripulantes españoles -también a los de Portugal y Bélgica-, que podría afectar a 75.000 pasajeros tras cancelar ya 400 vuelos, a pesar de los servicios mínimos fijados por el Ministerio de Fomento.

En el caso de los vuelos nacionales que no cuenten con ninguna alternativa de transporte -o bien si ésta tarda más de cinco horas- y en todos los internacionales, se deberá cubrir al menos el 59%de los servicios que había previsto para esos dos días antes de los paros. Para el resto, la obligación cae al 35%.

La advertencia del presidente de Ryanair sobre la supresión de rutas tras supondría un serio varapalo para numerosas capitales de provincia cuyos aeropuertos se nutren básicamente de los trayectos que ofrece la compañía irlandesa, la primera en transporte de pasajeros aéreos de España. En esta temporada estival,mantiene actividad en 28 aeródromos. Además, en puntos como Barcelona, Canarias o Baleares, el efecto dinamizador de turistas resulta clave para entender los buenos resultados turísticos de estas zonas durante todo el año, sin depender exclusivamente del verano.

De cara a las próximas semanas, Michael O´Leary ya admite que espera «más huelgas en julio y agosto», lo que podría dañar «la confianza de los clientes» y afectar a las reservas de billetes realizadas de forma anticipada en los mercados de ciertos países donde opera. En cualquier caso, el presidente de Ryanair espera que las huelgas de pilotos «sean pequeñas» porque, a su juicio, «representan una diminuta minoría». En cualquier caso, la empresa «será capaz de gestionarlas».

Ya van 2.500 cancelaciones

Las cuentas del primer trimestre fiscal de Ryanair -el que va de abril a junio, según su calendario contable- ya reflejan el impacto de las 2.500 cancelaciones a las que ha tenido que hacer frente en ese periodo y que han afectado a más de 450.000 clientes en toda Europa, debido a la falta de controladores en distintos aeropuertos en Reino Unido, Alemania, Francia y Grecia. Con ese problema, el beneficio de la aerolínea ha cerrado en los 319 millones de euros, lo que supone un 20% menos que el obtenido en el mismo periodo de 2017. Y ello a pesar de que elevó sus ingresos un 9% hasta cerca de los 2.100 millones.

El presidente de la firma también ha achacado este drenaje de las ganancias a la bajada de precio de los pasajes, el efecto estadístico de la Semana Santa -que este año ha sido antes que el pasado-, el incremento del coste del combustible y a los salarios de los pilotos.

En cualquier caso, para el conjunto de 2018, Ryanair mantiene su previsión de que el beneficio se sitúa en una horquilla de entre los 1.250 y los 1.350 millones de euros. Aunque esta evolución dependerá del precio de los billetes a corto plazo, las huelgas de su personal, las de los controladores en Europa y el Brexit.

O´Leary espera llegar a acuerdos con las plantillas llamadas a los paros, tras haber aceptado las demandas de los sindicatos independientes y de firmar ya acuerdos con pilotos y tripulantes de cabina en Reino Unido, Italia y Alemania.

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