«La solución no será fácil ni rápida», apuntan los sindicatos sobre la crisis de Guardado Vías

La movilización de la plantilla de Guardado Vías a las puertas de la factoría gijonesa de Arcelor. / A. FLÓREZ
La movilización de la plantilla de Guardado Vías a las puertas de la factoría gijonesa de Arcelor. / A. FLÓREZ

Las movilizaciones de la plantilla, que lleva tres días en huelga indefinida, llegan también a la planta gijonesa de Arcelor

L. CASTROGIJÓN.

La movilización de la plantilla de Guardado Vías y Obras, subcontrata de Arcelor, se trasladó ayer, en su tercer día de huelga indefinida, a la factoría gijonesa de la multinacional siderúrgica. Tienen pendientes de cobro las nóminas de tres meses y los trabajadores se niegan a seguir con su actividad habitual mientras la empresa no las abone. Sin embargo, «la solución no será fácil ni rápida», según apuntó ayer Iván Rodil, secretario general de UGT-FICA en Gijón.

Los representantes de la plantilla ya han mantenido «algunos contactos» con la empresa, pero no han logrado ningún avance. Quieren que Arcelor mueva ficha y trate de mediar en el conflicto, pero fuentes de la multinacional aseguran que su capacidad de intervención es «limitada», aunque están hablando con la empresa para buscar una solución.

Por el momento, los trabajadores mantendrán la huelga y prevén, de hecho, intensificar su protesta de cara a la próxima semana con cortes en el acceso a las factorías de Arcelor en Gijón y Avilés.