«Suena raro, pero la guerra comercial no nos viene mal del todo»

Íñigo Landa, a la derecha, recoge en Hong Kong el premio para la planta asturiana./E. C.
Íñigo Landa, a la derecha, recoge en Hong Kong el premio para la planta asturiana. / E. C.

Íñigo Landa, director general de ThyssenKrupp Norte: «Venimos de dos años de mucho trabajo con un par de proyectos en Oriente Próximo y ahora la situación se estabiliza»

NOELIA A. ERAUSQUINGIJÓN.

Asturias tiene la mejor fábrica de ThyssenKrupp Elevator. Así lo reconoció la multinacional germana en la conferencia de directivos que celebró en Hong Kong y en la que premió a la factoría de La Pereda (Mieres), especializada en la fabricación de escaleras y pasillos rodantes, por la pasión que ponen sus trabajadores «en todo lo que hacen», según el director ejecutivo de la compañía, Peter Walker, que subrayó la atención que prestan a sus clientes, la ilusión por su trabajo y el respeto que prima en las relaciones entre los empleados. El director de la factoría mierense, Íñigo Landa, no puede estar más orgulloso a su regreso al Principado, y subraya «el trabajo duro» de toda la plantilla, formada por más de 400 profesionales, para llegar a este día.

-¿Qué supone este premio para la factoría?

-Que después de 27 años se reconozca nuestra fábrica, que es pequeña y solo supone un 0,5% de las ventas de todo el grupo es muy importante. Nada de esto sería posible sin una plantilla comprometida al 200%. Tenemos la mejor plantilla del mundo dentro del grupo.

-Desde la Federación Asturiana de Empresarios se quejan de que no hay personal cualificado en la región. ¿Ustedes tienen problemas?

-No solemos tener problemas, pero nuestro caso es especial. Es muy difícil encontrar a alguien que sepa hacer escaleras mecánicas. Así que contratamos personas con FP y las formamos en la propia empresa. No aspiramos a que haya una FP de ajustadores de escaleras, porque para aprender esto solo hay una forma, haciéndolo.

-¿Con qué cartera de proyectos aborda la planta 2019?

-Venimos de dos años de mucho trabajo con un par de proyectos en Oriente Próximo y ahora la situación está más tranquila. Hay cierta estabilidad, pero no tanto trabajo como en los últimos tiempos. Tenemos el proyecto del metro de Lima, con 400 escaleras, y otro más pequeño para el metro de Lille, en Francia, además de otros menores en España. Además, nos quedan en cartera algunas escaleras para el metro de Sao Paulo, aunque ya para 2020 o 2021.

-¿Cuáles son sus mercados prioritarios?

-Nos enfocamos sobre todo a España y Francia, en Europa, y toda América. Y si surgen oportunidades en Oriente Próximo, también, pero ahí surgen cuando surgen.

-Con la vista puesta en EE UU, ¿les afectan los aranceles de Trump?

-Suena raro, pero la guerra comercial no nos viene mal del todo. Es mucho más fuerte con China y todos nuestros competidores están allí, así que frente a China los aranceles nos vienen bien. Lo que pasa es que también se protege más la industria local y algunos de nuestros competidores tienen fábricas en EE UU. Así que los aranceles nos vienen bien frente a los chinos y mal frente a los americanos.

-¿Y el 'Brexit'?

-Reino Unido no es un mercado importante, así que no nos preocupa demasiado.

-Todas las previsiones económicas hablan del frenazo de la economía alemana, país de origen de Thyssen, y de otros en los que tienen peso, como Francia. ¿Supondrá un problema la desaceleración económica?

-Tenemos aspectos paradójicos en nuestro negocio. Cuando la economía se ralentiza, el Estado suele invertir más en gasto público, así que esto nos viene bien. Una cosa por la otra. Además, en el caso de las infraestructuras, suele pasar que si se frena Europa se invierte en Oriente Próximo o América. Siempre hay algún sitio para la inversión.

-¿Cuál es su relación con el centro de I+D de Thyssen en Gijón?

-A pesar de ser un centro de I+D mundial, la relación es muy estrecha y es nuestro centro de referencia.

-¿Les coloca en mejor lugar para abordar nuevos proyectos o diversificar el negocio?

-Tenemos poca libertad de movimiento y no podemos determinar nuestra propia estrategia. Hacemos lo que quiere el grupo, que es que fabriquemos escaleras y pasillos. Pero, por ejemplo, estamos bien posicionados para fabricar el pasillo de velocidad variable cuyo prototipo está en Gijón. Tenemos dos montados en Canadá y la tecnología está lista. Si hay una oportunidad comercial y se vende estaremos en la pelea para fabricarlo nosotros.

-Con fusión en el sector del acero entre Thyssen y Tata se habla de desinversiones en España, aunque en el sector de la automoción, ¿les podría afectar de alguna forma?

-No. Son divisiones diferentes y, de hecho, a partir del 1 de octubre serán dos empresas totalmente diferenciadas.