Torres-Dulce: «A las empresas se les demanda más que rentabilidad y beneficios»

Eduardo Torres-Dulce y Miguel Costales Portilla, durante su conferencia en la Laboral. /  AURELIO FLÓREZ
Eduardo Torres-Dulce y Miguel Costales Portilla, durante su conferencia en la Laboral. / AURELIO FLÓREZ

DANI BUSTO GIJÓN.

«Tanto la Unión Europea como los poderes públicos de cada país deben reflexionar. Una hiperregulación produce efectos contrarios a los deseados, y actualmente tenemos una hiperactividad normativa». Con estas palabras, Eduardo Torres-Dulce, exfiscal general del Estado, expuso ayer en Gijón su punto de vista sobre la actividad empresarial y su cada vez más fuerte vinculación con el derecho civil y penal. «Nuestro código penal es excesivamente intervencionista», apuntó.

Para las organizaciones empresariales, encajar todos estos aspectos supone «un verdadero problema». El que fuese fiscal general del Estado entre 2011 y 2014 explicó que estas exigencias son consecuencia del «mayor índice de transparencia y responsabilidad que tenemos todos en las sociedades modernas».

Las empresas y las personas, añadió, «empiezan a tener unas demandas que van más allá de exigir rentabilidad y beneficios», y remarcó que «hay toda una exigencia de cultura ética en las empresas y demandas sociales de igualdad, políticas de anticorrupción y transparencia».

Finalmente, también abogó por establecer diferencias a la hora de exigir rigor en la norma jurídica a las pymes y las grandes empresas.

Esta jornada fue organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), en colaboración con Garrigues, en las instalaciones de la Universidad Laboral.