Los tráficos de El Musel, en riesgo por el recorte de la producción en Arcelor

Un barco descarga mineral de hierro para Arcelor en el puerto de El Musel. / JOSÉ SIMAL
Un barco descarga mineral de hierro para Arcelor en el puerto de El Musel. / JOSÉ SIMAL

Los transportistas se muestran «preocupados» ante una reducción que se suma al posible cierre de Alcoa y el futuro incierto de las térmicas

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Si Arcelor estornuda, toda Asturias se constipa. Este dicho se repite con frecuencia entre los agentes sociales cuando las plantas siderúrgicas de la región pasan por problemas y ahora vuelve a sonar. La preocupación por el recorte de producción de 700.000 toneladas anunciado por el gigante del acero no se restringe a los trabajadores de su plantilla. Las auxiliares son conscientes desde el anuncio del lunes que la reducción también les tocará de lleno. Así lo expresó la multinacional, pero la repercusión será aún mayor: El Musel, proveedores o el sector del transporte también sufrirán las consecuencias de esta medida, justificada en el alto precio de la electricidad y del CO2 y un incremento «sin precedentes» de las importaciones de acero.

En el caso del puerto gijonés, podría llegar a perder hasta cerca de un 7% de sus tráficos. La multinacional es el motor de la actividad de esta instalación. El 42% de esta, según su memoria de 2017, la última que está disponible, correspondieron a carbón siderúrgico (2,6 millones de toneladas) y mineral de hierro (6,7 millones de toneladas). Una reducción del 16% de estos supondría una merma de casi 1,5 millones de toneladas para El Musel, o lo que es lo mismo, un 6,8% de sus tráficos y un 7,7% si hablamos exclusivamente de graneles sólidos.

Esta pérdida se suma a la caída que ya registra por el menor uso de las centrales térmicas, que está provocando también una menor necesidad de carbón para abastecerlas, el otro producto que copa en gran parte la actividad portuaria, con casi 6,8 millones de toneladas sobre las 21,7 que movió en total en 2017.

Para el transporte asturiano, la decisión adoptada por la multinacional siderúrgica supone un nuevo varapalo, que se suma a otros golpes que viene recibiendo, como el posible cierre de Alcoa -su actividad ya está en mínimos- y también la incertidumbre que rodea a las térmicas de carbón. Arcelor, la aluminera y estas centrales suponen alrededor de una cuarta parte de la actividad del sector en la región.

«Hablamos de mucho transporte», reconoce Ovidio de la Roza, presidente de la Asociación de Empresarios del Transporte y Aparcamiento de Asturias (Asetra) y de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM). La multinacional siderúrgica es el principal cargador de la región y moviliza cada año unos 70.000 vehículos. No obstante, el efecto del recorte no se puede determinar en este caso, ya que todo dependerá de a qué productos afecte principalmente la reducción, ya que una parte importante de los movimientos de las factorías se realizan a través del ferrocarril -otro sector que se vería tocado- y por barco.

Por tanto, el efecto sobre el transporte dependerá, sobre todo, del tipo de recorte que se produzca. Igualmente, hasta conocerlo, los transportistas asturianos piden tener «mucho mimo» con la multinacional, para la que mueven alrededor de cuatro millones de toneladas anuales.

Más información

De momento, Arcelor solo ha anunciado que reducirá su producción en 700.000 toneladas en Asturias, un 16% del total, y que comenzará por hacerlo en los hornos altos y la acería de Avilés. Ese recorte se traducirá después en bajadas de producción en las líneas acabadoras, en principio en planos, pero no está claro en qué medida. Tampoco ha cuantificado los efectos sobre el empleo en la multinacional o si tendrá que recurrir al Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que tiene activo para casos como este, aunque parece más que probable. Precisamente, está previsto que hoy en la factoría vasca de Echévarri se celebre una nueva reunión de negociación del acuerdo marco, el documento que rige las relaciones laborales en el grupo, y allí los sindicatos esperan tener más información. Se da la circunstancia de que Arcelor presentará hoy los resultados globales del primer trimestre del año, tras celebrar ayer su junta de accionistas.

Lo que está claro también es que las auxiliares se verán afectadas por el recorte. En la actualidad, trabajan de forma rutinaria 2.000 operarios de subcontratas en las plantas asturianas, cifra que se eleva con obras como la de las baterías de cok de Gijón. Los trabajadores que están empleados en esta reforma, en principio, no tendrían por qué verse afectados, pero sí aquellos que realizan su actividad en los hornos altos, en la acería avilesina o en los talleres que vayan reduciendo su producción a medida que lo hagan las instalaciones de cabecera.