La venta de Alcoa se complica al no poder acudir a la subasta eléctrica

Ni la factoría asturiana ni la de La Coruña podrán participar en la siguiente convocatoria y perderán su retribución de 2019

L. CASTRO MADRID.

Las buenas noticias sobre los posibles compradores para la planta de Avilés duraron poco ayer. Los trabajadores de la planta asturiana y también los de la de La Coruña se llevaron un nuevo varapalo, el segundo en menos de una semana tras las esperanzas fallidas con el borrador del estatuto para las electrointensivas, al saber que ninguna de las dos factorías podrán participar en la próxima subasta de interrumpibilidad que se que se celebrará el próximo mes de mayo.

Se trata del sistema por el que se retribuye a las empresas por desconectarse de la red en caso de que el operador lo solicite. Es uno de los principales mecanismos para las electrointensivas para rebajar los elevados costes de su factura eléctrica, pero ni Avilés ni La Coruña podrán contar con él en 2019. Cuando Alcoa paró las cubas de electrólisis en las dos plantas -tal y como se recogía en el acuerdo alcanzado con los representantes de los trabajadores- dejó también de prestar el servicio de interrumpibilidad en ambas instalaciones. Esto no solo las deja sin la retribución del primer semestre de 2019, sino que les impide presentarse a la subasta de cara al segundo.

«Las factorías que voluntariamente dejan de prestar el servicio de interrumpibilidad no pueden presentarse a la nueva subasta», indicó ayer el director de Operación de Red Eléctrica, Miguel Duvison. En un encuentro con periodistas en Madrid, Duvison explicó que abandonar la interrumpibilidad estaba penalizado con la imposibilidad de presentarse en la siguiente convocatoria y así ha sucedido con las plantas de Avilés y La Coruña.

La última subasta había arrojado ya un resultado muy pobre para la gran industria asturiana en general y para Alcoa en particular. El aumento de los bloques más pequeños, los de 5MW, los elevados costes energéticos que pagan estas empresas y la desaparición de las subastas anuales desataron una competencia mucho más dura que la de años anteriores que provocó una caída de precios a mínimos históricos. Así, Alcoa -que hasta marzo de 2019 había tenido que cortar su consumo en 26 ocasiones, 8 de ellas en la planta de Avilés para garantizar la calidad del suministro eléctrico español- obtuvo 28,4 millones de euros, un 40% menos que en la anterior cuando alcanzó los 47,7 millones.

Ahora, en plena búsqueda de comprador para las plantas, aparece una nueva piedra en el camino de los trabajadores. «Es un mazazo. Quedarnos sin esto es como ponernos la zancadilla», lamentó Alberto Grijalbo (USO), miembro del comité de empresa de Avilés. «Sin lo que se obtiene en la subasta, ¿quién va a invertir en nosotros?», se preguntó.

Alcoa había trasladado al Ministerio para la Transición Ecológica su intención de participar en la convocatoria de mayo con las tres plantas. «Nos dijeron que les interesaba como empresa porque para poder vender las factorías hay que hacerlo en las mejores condiciones», explicó Grijalbo.

En términos similares se expresó Daniel Cuartas (UGT), vicepresidente del comité de empresa de Avilés, quien insistió en la necesidad de hallar una alternativa para permitir que las dos factorías opten a la subasta. «No pueden impedir su viabilidad por culpa de la decisión de Alcoa. Nosotros no hemos incumplido, se ha dado una situación de causa mayor con un ERE de extinción sobre la mesa», indicó. «Presentaremos un recurso al ministerio para que nos dejen presentarnos», añadió Cuartas.

Falta de previsión

Los partidos políticos en Asturias no tardaron en reaccionar a la noticia. El PP culpó al Gobierno y le acusó de tener una «imprevisión total y absoluta» en este tema. Así lo indicó el diputado y portavoz de Economía de los populares, Pedro de Rueda, quien lamentó la «falta de conocimiento» de la industria electrointensiva por parte del Ejecutivo central. Una crítica muy similar hizo Podemos, que volvió a insistir en la necesidad de intervenir las dos plantas para evitar los cierres.

Desde Foro instaron al Gobierno a definir su posición: «Es hora de que diga si apuesta o no por Asturias». Es el mensaje que lanzó el diputado forista Pedro Leal, quien afirmó que «los asturianos están cansados de engaños y burlas».

La imposibilidad de participar en la subasta de interrumpibilidad «pone en riesgo cualquier proceso de venta de la compañía», advirtió Ovidio Zapico, diputado de IU. Por ello exigen al Gobierno, al igual que la Federación de Industria de CC OO, que busque una solución y evite que esta situación «obstaculice» la llegada de un inversor para las plantas.