A la espera del impuesto que elevará el coste del litro de gasóleo 14 céntimos

El polémico gravamen al diésel se sumará este año a los tres actuales que suponen ya la mitad del precio del repostaje

L. CASTROGIJÓN.

De 50 euros de repostaje, la mitad se los llevan los impuestos, otros 18 son para el coste de las materias primas, seis para la logística y comercialización y uno de margen bruto mayorista. Son los cálculos que hace la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (Aop) basándose en los gravámenes actuales. Son tres: el 21% del IVA, el impuesto estatal general (de 40,7 céntimos por litro para la gasolina y 30,7 para el gasóleo) y el especial, que entró en vigor el pasado 1 de enero y que supone 7, 2 céntimos más por litro de combustible.

A estos se sumará también el polémico impuesto al diésel impulsado por la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, como parte de su lucha por la descarbonización. Está previsto que se incorpore este mismo año, pero por el momento no se ha establecido la fecha.

El gravamen está ligado a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, por lo que está en suspensión hasta que se forme un nuevo gobierno que saque adelante las cuentas. Este nuevo impuesto supondrá un aumento del coste del diésel de hasta 14,3 céntimos por litro, lo que equiparará su precio al de la gasolina.

No obstante, el Gobierno ha hecho «una promesa firme», apunta Ovidio de la Roza, de que este gravamen no afectará al llamado gasóleo profesional, es decir, a los transportistas. El Gobierno devolverá a quienes lo soliciten la diferencia que hay entre el mínimo impositivo que marca la Unión Europea y el que aplica España y lo hará de manera trimestral.