Los transportistas llaman a la huelga contra la política fiscal y energética del Gobierno

Los transportistas llaman a la huelga contra la política fiscal y energética del Gobierno
Ovidio de la Roza y Pedro Corteguera, ayer, tras anunciar la convocatoria de huelga. / HUGO ÁLVAREZ

La imposición de la Euroviñeta, que gravará el uso de carreteras a los vehículos pesados, fue «la gota que colmó el vaso» para el sector

ÓSCAR PANDIELLO OVIEDO.

Salvo reunión de última hora con el Gobierno central, la patronal del transporte por carretera convocará la próxima semana una huelga a nivel estatal para tratar de combatir la política fiscal y energética emprendida por el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Así lo confirmó ayer en Oviedo el presidente de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), Ovidio de la Roza, tras denunciar la «agresividad» y la «falta de diálogo» que se está mostrando contra el colectivo. «Si nosotros nos paralizamos se paraliza absolutamente toda la economía española y europea. Y no nos va a temblar la mano», afirmó el también presidente de la patronal asturiana.

Los paros se convocarán, previsiblemente, a finales de este año o a principios del próximo, según confirmó De la Roza. La decisión final, sin embargo, se tomará el próximo jueves 22 en Madrid en el marco del Comité Nacional de Transportes, donde se dialogará con todas las comunidades autónomas sobre la viabilidad de los paros. Entre los principales escollos que generan esta «incertidumbre» en el sector se encuentran la descarbonización, el impuesto a hidrocarburos o el nuevo marco de peajes que, como adelantó ayer EL COMERCIO, se impondrá en autopistas y autovías, la denominada Euroviñeta, plasmado en el borrador del anteproyecto de ley de Cambio Climático.

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Este último punto ha sido «la gota que colmó el vaso» para un sector que ya ingresa al Estado «miles de millones de euros» en materia fiscal, mientras que sectores como el ferrocarril o el naval «reciben subvenciones» estatales a pesar de acabar el año con déficit, según criticó. Otro de los ejemplos de esta desventaja competitiva pasa por la subida del diésel, que a partir del 1 de enero se gravará con 4,8 céntimos por litro en todo el país. Un incremento que se suma a la subida acumulada de los carburantes: un 16,8% en lo que va de año.

La descarbonización planteada por el Ejecutivo central también afectaría de forma dramática al sector. Como ejemplo, los movimientos de carbón térmico suponen para el puerto de El Musel el 41% de la facturación total. Para los transportistas, asimismo, el cierre de las centrales térmicas se saldaría con una disminución en la facturación de unos 8 millones de euros.

Menos margen comercial

Estas consideraciones de la patronal del transporte coincidieron con la presentación de un informe que recoge la situación del sector y su trayectoria a lo largo de los últimos años. En líneas generales, los datos señalan un repunte en las toneladas transportadas del 5,11% a nivel estatal, una cifra que contrasta con el dato asturiano, que cae un 3,25% si se comparan los dos primeros trimestres de 2017 y 2018. Los márgenes comerciales, según apuntó, también han disminuido notablemente. Desde 2000 a 2017 el incremento de las tarifas por los diferentes servicios fue del 30,4%, mientras que en el mismo periodo el incremento de los costes directos se situó en el 47,7%.

En lo relativo a la matriculación de vehículos industriales, los últimos datos apuntan a un estancamiento en 2017 a nivel nacional, mientras que en Asturias han crecido «muy moderadamente» con un 1,04%.

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