La guerra comercial y la desaceleración se ceban con las exportaciones de la gran industria

Un barco carga piezas de torres eólicas, el pasado mes de julio, en el puerto de Avilés. / MARIETA
Un barco carga piezas de torres eólicas, el pasado mes de julio, en el puerto de Avilés. / MARIETA

Las ventas al exterior de los productos más internacionalizados de la región caen un 7,3%, mientras que mejoran un 4,8% las del resto

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Aún no hay datos cerrados sobre las exportaciones de Asturias en 2018, pero sí suficientes como para fijar una tendencia a la baja con respecto a 2017, un año de récord histórico para el comercio exterior de la región, por lo que la evolución del pasado ejercicio no resulta aún preocupante, aunque sí denota cambios propiciados, principalmente, por la guerra comercial desatada por el proteccionismo del presidente americano, Donald Trump, y por la desaceleración económica, cuyos efectos se empiezan a notar. La principal damnificada en la comunidad por ambos aspectos está siendo la industria, con un claro retroceso de sus exportaciones en los primeros diez meses del año pasado, en concreto del 7,3%.

No todo es negativo en los datos que maneja la Sociedad de Promoción Exterior Principado de Asturias, Asturex, ya que, mientras descendían las exportaciones de los productos más habituales, se incrementaban las del resto un 4,8%. Esto es importante porque dependen principalmente de pymes y demuestran un mayor esfuerzo en materia de internacionalización por parte de este tipo de empresas, algo que coicide también con un incremento en la cifra de compañías exportadoras regulares.

Pese al avance de la internacionalización de las pymes asturianas, este no puede compensar el retroceso de la gran industria y deja una caída global de las exportaciones de un 4,5% con respecto al mismo periodo de 2017. No obstante, la directora de Asturex, Teresa Vigón, subraya la extraordinariedad de los resultados de aquel ejercicio, que una vez confirmados y corregidos han mejorado incluso los primeros cálculos, al pasar de los 4.175 millones de euros en los que se habían cifrado inicialmente a 4.600 millones. «2017 fue excepcional», destaca la responsable de esta organización, que la atribuye ese impulso del comercio exterior regional a la inercia del mercado, pero sobre todo a los esfuerzos iniciados por las empresas durante la crisis. «En esto a lo mejor siembras en 2014 y recoges en 2016», explica.

El zinc, lo más exportado

Por tanto, Vigón no considera que los datos de 2018 sean malos, aunque sí reconoce que la desaceleración se está empezando a notar, al igual que los efectos de la guerra comercial, que no solo tiene que ver con EE UU, país en concreto hacia el que subieron las exportaciones un 50%, ya que los efectos del proteccionismo de Trump tienen carácter global. El zinc y sus manufacturas, dependientes principalmente de Asturiana de Zinc, volvieron a ser en 2018 los principales productos que se exportaron desde la región. Suponen casi una cuarta parte del total, por lo que su retroceso del 6%, hasta 844,5 millones de euros en los primeros diez meses del año, tiene un impacto importante sobre el total. Esto a pesar de que la caída vio paliada por un incremento de exportaciones de este capítulo a EE UU y China. Pero no solo bajó esta categoría, también lo hicieron las ventas al extranjero de siete de los diez primeros productos.

Tras el zinc, el segundo grupo con mayor peso es fundición, hierro y acero, que retrocedió un 15%, hasta 464,7 millones, y el tercero, manufacturas de fundición, hierro y acero, bajó un 6%. Fuentes de Arcelor, la principal compañía del sector metal, rechazan sin embargo que haya habido una caída en su negocio exterior durante el pasado año. En cuarta posición se sitúan máquinas y aparatos mecánicos, que descendieron un 4%. En el listado de productos hay que esperar al quinto y al sexto grupo para encontrar subidas. Así, los buenos resultados de la planta de Ence en Navia, con récord de producción -530.400 toneladas de pasta de papel- se reflejan en los datos de Asturex. El epígrafe de exportaciones en el que se engloban (pasta de madera, papel reciclado) creció un 11%, hasta casi 169 millones de euros. Le sigue el sector naval: la categoría de barcos y embarcaciones avanzó un 18% hasta casi 157 millones.

Por detrás vienen nuevos retrocesos en leche, productos lácteos y huevos (-31%) y productos químicos orgánicos (-16%); mientras que en novena posición crece un 88% el apartado de aparatos y material eléctricos, al pasar de 56,3 millones a 105,8. Cierra el listado minerales, escorias y cenizas con una caída del 41%, desde 168,2 millones a 99,4, y pasa de la quinta posición a la décima.

Estos diez grupos de productos suponen el 74,5% de las exportaciones asturianas (2.726,3 millones de euros de 3.658,9), pero pierden peso con respecto a 2017, cuando eran el 76,7% del total, algo que no tiene que ser visto como una mala noticia, ya que denota un mayor impulso de las pymes. Los exportadores habituales, que son considerados aquellos que venden en el extranjero durante cuatro años consecutivos, avanzaron un 7,5%, al pasar de 526 compañías en 2017 a 558 en 2018, mientras que los exportadores totales también crecieron, aunque en menor proporción. En concreto, lo hicieron un 0,2%.

Diversificación de destinos

Además de una mayor variedad en los productos que se venden, durante 2018 también se constata una mayor diversificación de destinos. A pesar de que la Unión Europea sigue concentrando el 56,6% de las exportaciones asturianas, la dependencia es menor, casi un punto por debajo que en el ejercicio anterior, un aspecto importante porque con ello se minimizan los riesgos. De hecho, hace años casi el 70% del comercio exterior asturiano iba dirigido al bloque comunitario, lo que conlleva peligros, ya que sus países se encuentran en el mismo ciclo económico que Asturias y, por tanto, si va mal en el mercado español lo lógico es que tampoco esté muy boyante el europeo, mientras que el latinoamericano o el asiático sí pueden ofrecer oportunidades.

Francia vuelve a ser el principal país de destino de la producción asturiana, con un aumento del 2,8%, pero descienden Italia (-8,6%), Alemania (-15,8%) y Portugal (-25,7%). Por contra, Turquía, con un crecimiento del 5%, se sitúa como el tercer país hacia el que más exportamos y Reino Unido, el cuarto, con un avance del 66,3% en plena incertidumbre por el 'Brexit', una inseguridad que reconoce Vigón, «porque nadie sabe lo que va a pasar», aunque también destaca que las empresas conocen bien los procedimientos y se están preparando para lo que pueda pasar.

«Es muy importante que se consoliden el número de empresas exportadoras regulares y la diversificación», señala Vigón, quien tiene claro que el comercio internacional ya no es una opción para las empresas de la región, sino una necesidad.

 

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