Hacienda afirma que UGT duplicó el precio de los libros de los cursos para «lucrarse»

Hacienda afirma que UGT duplicó el precio de los libros de los cursos para «lucrarse»
Agentes de la Guardia Civil incautándose documentación del sindicato en la investigación lanzada en enero de 2017. / D. ARIENZA

La Agencia Tributaria considera que gracias a las facturas de una filial logró otro beneficio del 54% por los ordenadores de las clases a parados

RAMÓN MUÑIZ

Hacienda afirma que UGT duplicó el precio de los libros de los cursos de formación para «lucrarse». Así lo afirma un perito de la Agencia Tributaria, que ha analizado la documentación recopilada en la investigación judicial abierta para determinar si este sindicato hizo un uso fraudulento de las subvenciones percibidas para financiar cursos a parados y empleados.

Según la investigación llevada a cabo, UGT cuenta con un conglomerado de sociedades vinculadas en las que descarga las tareas necesarias para los cursos. Las mercantiles emiten facturas por esos servicios y al final del proceso la propia central o su fundación IFES las presentan ante la Administración para justificar los costes y cobrar la subvención correspondiente.

Dentro del holding, Formación 2020 se especializó en proveer de libros y ordenadores a las aulas. Está participada en un 95% por IFES y en un 5% por UGT. El informe de la Agencia Tributaria recuerda que A. G., exdirectora territorial de la fundación y testigo en la causa, manifestó que «dicha empresa conseguía material didáctico con descuentos de hasta un 60% y emitía la factura a IFES por valor real de mercado, que es la que se presenta al final, bien por IFES bien por UGT-Asturias, a la Administración concedente de la subvención».

Sobre esa pista también se pronunció la Intervención General del Estado: «De ser cierto que Formación 2020 compra al por mayor con descuentos que oscilan entre un 40 y un 60%, o que se obtienen descuentos por volumen de compra, la adquisición de este material a través de una entidad vinculada tiene como efecto práctico la obtención de un lucro para la organización económica al menos por el importe del descuento efectivo, que no se declara como menor coste de actividad».

La Agencia Tributaria ha contrastado ahora esas sospechas con la información en su base de datos guarda de Formación 2020 y el libro mayor de la propia compañía. La conclusión del perito es claro: «Debe señalarse que la afirmación es cierta».

Su informe pone la lupa en el beneficio cosechado con la compra y venta de libros y material fungible. Entre 2010 y 2014 dedicó 8,4 millones de euros a adquirir material didáctico a editoriales de primer nivel como Anaya, Mcgraw Hill, Grant Thornton, Pearson Educación, y otras más modestas. Luego lo 'revendió' o prestó a UGT e IFES cobrándoles por ello 16,6 millones, un dinero que finalmente asumiría la administración vía subvenciones. El beneficio medio para la filiar sería del 49,41%.

La veracidad de la testigo

«El ratio resultado/total de ingresos asciende en el conjunto de los cinco años a casi el 50%, es decir, el ingreso supone doblar los gastos. Lo que indica que la manifestación de A. G. es cierta», respalda el informe del fisco. «Así si se compra un libro por 100 euros, obteniéndose un descuento del 50%, el coste asciende a 50 euros, si el libro se vende a 100 euros, el beneficio bruto obtenido será de 50 euros», sintetiza.

El dictamen subraya que «lo mismo sucede con el arrendamiento de equipos». En comprar fotocopiadoras, proyectores y aplicaciones informáticas, Formación 2020 declaró unos gastos de 3,9 millones en el quinquenio estudiado. Por su uso en los cursillos organizados por UGT e IFES emitió facturas de 8,7 millones que luego las organizaciones compensaban pasándolas a la Administración. El balance deja una ganancia del 54,7%.

Formación 2020 trabajaba con el sindicato y la fundación en todo el país. Es decir, el informe de la Agencia Tributaria describe su operativa sin precisar cuántos de ese flujo dinerario corresponden a los cursillos celebrados en Asturias, que es a lo que se ciñe la causa judicial.

Las otras dos mercantiles sobre las que pone el foco sí operaban en el Principado exclusivamente. Una de ellas es Infastur, sociedad que según la Guardia Civil se dedicaba a gestionar aulas y edificios públicos cedidos al sindicato para su uso. Por ese trabajo captó 0,8 millones en el quinquenio de referencia lo que, junto a préstamos y dinero que le llegó de otras filiales de UGT situan sus ingresos en los 2,2 millones. El dinero «se destina fundamentalmente» a amortizar préstamos, minorar deudas con el resto del holding, y comprar una dependencia en Langreo. La adquisición del inmueble fue polémica; es el bajo comercial ejecutado en un edificio de pisos promovido por una cooperativa participada por familiares de trabajadores del sindicato. La compra del piso permitió a la cooperativa cuadrar sus cuentas sin que Infastur sacara apenas provecho al mismo.

También analiza el caso de Localmur, filial que gestiona inmuebles arrendados o comprados a terceros. El informe concluye que gracias a esa actividad lograba beneficios que reinvertía luego en acrecenter su patrimonio adquiriendo y equipando las propias dependencias.

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