La industria asturiana suma fuerzas para rechazar una descarbonización anticipada

Óscar Lapastora, Javier Sáenz de Jubera, Belarmino Feito, Laureano Lourido, Carlos Paniceres y Félix Baragaño, en la jornada sobre la descarbonización. / HUGO ÁLVAREZ
Óscar Lapastora, Javier Sáenz de Jubera, Belarmino Feito, Laureano Lourido, Carlos Paniceres y Félix Baragaño, en la jornada sobre la descarbonización. / HUGO ÁLVAREZ

«Hoy por hoy no tenemos garantizado el suministro sin el carbón», alerta el presidente de Fade, Belarmino Feito

PALOMA LAMADRID OVIEDO.

Una defensa férrea de los intereses de la región con una misma postura: rechazar una descarbonización exprés. Representantes de la industria sumaron fuerzas ayer para advertir del riesgo que supone acelerar el cambio de modelo energético, como propone la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera. En una jornada organizada por la Federación Asturiana de Empresarios (Fade) en la Cámara de Comercio de Oviedo -en la que participaron el consejero director general de EdP España, Javier Sáenz de Jubera; el expresidente de Carbunión y miembro de la Comisión de Expertos sobre Transición Energética, Óscar Lapastora, y el presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón, Laureano Lourido-, desgranaron el impacto que podría tener que el Gobierno español adelante los plazos máximos establecidos por la Unión Europea (UE) para reducir las emisiones contaminantes.

El presidente de la patronal, Belarmino Feito, puntualizó que el debate se centra en el desmantelamiento de las centrales térmicas y no en el inminente cierre de las minas de carbón no rentables. Asimismo, negó que las ayudas económicas sean la solución al problema. «La descarbonización exprés nos llevaría a una nueva reconversión y ya hemos tenido suficientes. No estamos preparados para asumirla ni tenemos por qué», declaró. Feito puso de relevancia que el 20% del PIB asturiano y el 15% de los empleos de la región proceden del sector industrial. «Desde Fade tenemos la obligación de exigir que se estudie a fondo este proceso y no se ponga en riesgo la rentabilidad de las empresas. No tenemos que ser perdedores», declaró en alusión a las palabras de Ribera en las que aseguraba que en la transición energética habría «ganadores y perdedores». Feito instó al Gobierno a realizar un cambio de modelo justo y gradual. «No tenemos que ser de los primeros en pegarnos un tiro en el pie», subrayó.

Es por ello por lo que Fade organizó la jornada de ayer organizó la jornada para recopilar datos reales que avalen la postura de los empresarios, que apuntan a que Asturias no está preparada para realizar una descarbonización de manera acelerada. Feito hizo hincapié en los riesgos que entraña para el empleo acometer un proceso demasiado rápido. Además de la pérdida de empleos que supondría el cierre de las térmicas, que cifró el alrededor de mil, habría que sumar los de las industrias electrointensivas. Más de 7.000 directos y 25.000 con los indirectos en el caso de Arcelor, Asturiana de Zinc y Alcoa. Puestos que peligrarían por la subida del precio de la energía que conllevaría el cierre de las térmicas de carbón, apuntó. Otro problema añadido es el de la falta de capacidad energética. «Hoy por hoy Asturias no tiene garantizado el suministro sin el carbón», alertó. El presidente de Fade aprovechó para reclamar a los partidos políticos un pronunciamiento común el próximo viernes en la Junta, que acogerá un pleno monográfico sobre energía y carbón. «Es absolutamente útil y deseable para que toda Asturias se una en defensa del carbón», dijo.

Más información

«Sin acciones artificiales»

En la jornada también intervino el consejero director general de EdP España, Javier Sáenz de Jubera. «Si somos más europeístas que Europa, lo acabaremos pagando», manifestó en referencia a la intención de Ribera de adelantar los plazos ofrecidos por la UE para conseguir que en 2030 el 35% de la producción eléctrica provenga de las renovables. El ejecutivo de EdP está «convencido» de que toda la energía será de origen renovable en 2050, pero queda por delante «una transición gradual y lógica, sin acelerar acciones artificiales».

Por su parte, Óscar Lapastora señaló que «no tiene sentido ir cerrando tecnologías antes de que el propio mercado lo requiera». Además, apuntó que el sector eléctrico «es el que posiblemente ha hecho más los deberes».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos