El nuevo hombre fuerte de Duro Felguera

Orihuela, en su etapa de Sacyr, en el Canal de Panamá. / EFE
Orihuela, en su etapa de Sacyr, en el Canal de Panamá. / EFE

Orihuela trabajó 25 años en Sacyr y capitaneaba Aucalsa cuando cientos de personas se quedaron bloqueadas en la AP-66 en 2008

N. A. ERAUSQUIN GIJÓN.

De José María Orihuela, el nuevo consejero delegado de Duro Felguera, destaca su currículum, una dilatada trayectoria profesional forjada en Sacyr, grupo que abandonó el pasado mes de abril. En él estuvo más de 25 años y llegó a convertirse en su número dos, además de máximo responsable de la división de construcción, su negocio más importante. Durante esta etapa, se convirtió en experto en concesiones y obra civil, una experiencia que ahora ampliará en la compañía asturiana.

Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por la Universidad Politécnica de Madrid, con un máster en Administración de Empresas por el IE, Orihuela dio sus primeros pasos como ingeniero en Ferrovial y Rodio Cimentaciones Especiales. Pero en 1992 se incorporó a Sacyr como jefe de obra en Andalucía. Desde entonces, desempeñó distintos cargos de responsabilidad en el grupo, como director de estudios y contratación, director de explotación o director general de Itínere Infraestructuras, al que pertenece la Autopista Concesionaria Astur-Leonesa (Aucalsa), que gestiona la autopista del Huerna, la AP-66.

Precisamente, fue Orihuela el encargado de dar explicaciones hace diez años, cuando cientos de personas se quedaron atrapadas en la principal vía de comunicación entre Asturias y León por un temporal de nieve. La autopista estuvo cortada veinte horas entre el 14 y el 15 de diciembre, mientras que muchos viajeros tenían que pasar varias horas en sus vehículos, hasta mil se llegaron a cuantificar.

Entonces, Orihuela, como consejero delegado de Aucalsa, atribuyó a «decisiones individuales de los propios usuarios las que bloquearon la autopista». «Unos estacionaron en el carril derecho, otros en el izquierdo y otros se bajaron del vehículo, dificultando el acceso de los quitanieves», justificó. A la empresa se le cuestionó el mantenimiento de la vía, que dejara pasar a los vehículos en las condiciones en las que estaba la autopista e, incluso, que se les cobrara el peaje.

Un mes después de aquella polémica, en enero de 2009, Orihuela fue nombrado CEO de la división de concesiones de Sacyr, donde permaneció hasta febrero de 2015. Hace tres años, el presidente del grupo, Manuel Manrique, reestructuró la alta dirección y le colocó con las mismas funciones, pero en la poderosa área de construcción y con el objetivo de lograr internacionalizar este negocio, como ya lo había conseguido con las concesiones, en una época de escasa obra pública en España.

Según las cuentas del grupo, logró su meta y elevó la facturación de construcción en el extranjero hasta el 82% de toda el área, aunque según se publicó en aquel momento, su nombramiento no fue bien acogido por los ingenieros de obras de Sacyr y no logró mejorar las grandes cifras de la división, la única que redujo su negocio frente a los avances del resto. Además, tuvo que lidiar con importantes litigios como la reclamación del viaducto Bio-Bio en Chile y, sobre todo, con las reclamaciones referentes a la ampliación del Canal de Panamá, donde el consorcio liderado por Sacyr llegó a reclamar 3.300 millones y se creó un conflicto diplomático que obligó a intervenir al Gobierno español.

Pese a esto, en abril, la dimisión de Orihuela cogió por sorpresa al consejo de administración. Las razones por las que decidió emprender una nueva etapa profesional fuera de Sacyr no trascendieron.

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