El Principado dará la batalla para que Sama-Velilla se ejecute antes de 2020

El director general de MInería y Energía, Isaac Pola, ayer, en Oviedo. /
El director general de MInería y Energía, Isaac Pola, ayer, en Oviedo.

El director de Minería y Energía advierte de que sin la línea se producirán «restricciones serias» en la generación termoeléctrica

DIANA DE MIGUEL OVIEDO.

No hay justificación económica ni mucho menos técnica para que la línea de alta tensión Sama-Velilla, largamente reivindicada por Asturias, no se ejecute antes de 2020 y el Principado dará la batalla para que el Ministerio de Industria reconsidere su decisión e incluya esta infraestructura en la nueva planificación energética 2015-2020. Así lo aseguró ayer el director general de Minería y Energía, Isaac Pola. Sus palabras fueron todo un aviso a navegantes con vista a las elecciones de mayo, fecha en la que, previsiblemente, el Gobierno aprobará la nueva planificación de redes de transporte de energía eléctrica. De momento, lo que hay sobre la mesa es un borrador que ha dejado fuera dos de las cuatro prioridades que el Gobierno asturiano planteó al ministerio de cara a su inclusión en la nueva planificación.

LAS PRIORIDADES

1 Sama-Velilla Línea clave para mejorar la interconexión con el sistema eléctrico peninsular hacia Castilla y León, tanto desde el punto de vista de la seguridad de suministro como desde la perspectiva del incremento de la capacidad de integración de nueva generación. Esta prioridad del Gobierno regional queda fuera de la planificación 2015-2020.

2 Eje ASGA Finalización de la línea de 400 Kv Salas-Grado y de la subestación de Grado. El Ministerio lo respeta.

3 Soto-Grado-Tabiella Conversión de las líneas Soto-Grado y Grado -Tabiella de 220 Kv a 400 Kv. Industria propone una subestación en Gozón que el Principado no ve imprescindible.

4 Compactación de líneas del Eje ASGA. Se realizaría en el entorno de la subestación de Soto y se recoge en la planificación donde, además, se contempla la repotenciación de los tendidos eléctricos que conectan al Principado con León. En concreto, los 45 kilómetros de la línea Lada-La Robla, de 400Kv, y el tendido de 220 Kv que une Soto de Ribera, con Telledo y Villablino a lo largo de 65 kilómetros.

Por un lado, la ejecución de la línea de doble circuito de 400 Kv Sama-Velilla, «clave» para evitar un colapso de la red en el centro de la región, pero que el Gobierno vuelve a retrasar relegándola a un Anexo II de la planificación que incluye a las infraestructuras que serán puestas en marcha a partir de 2020, ya fuera del horizonte de la planificación. Por el otro, la solución planteada por el Gobierno para la denominada subestación de Gozón, en las inmediaciones de la actual subestación de Tabiella. Son las dos discrepancias fundamentales sobre las que el Ejecutivo autonómico ha apoyado sus alegaciones al documento. Pero es, sin duda, la primera la que más ha molestado a los responsables regionales que no ven motivos para que esta infraestructuras vuelva a ser relegada y menos cuando el ministerio se había comprometido a incluirla en la nueva planificación dentro de la categoría «A», según llegó a manifestar el consejero de Economía, Graciano Torre, tras reunirse con el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, a principios de 2014. Pola advierte de que la línea resulta indispensable para reforzar la seguridad de suministro y más ante la próxima entrada en funcionamiento de la línea Boimente-Pesoz que obligará a evacuar por Asturias un importante contingente de energía eólica -que tiene prioridad a la hora de entrar en el sistema- procedente de la vecina Lugo. Argumenta Pola que, ante ese escenario, resulta imprescindible disponer de una nueva infraestructura de gran capacidad hacia la meseta, como la línea Sama-Velilla, «que permita dar equilibrio al sistema eléctrico, garantizar la integración de las nuevas generaciones ordinarias y renovables, diversificar el punto de entrega en otro nodo de la red nacional de gran capacidad y asegurar la estabilidad y calidad de suministro a la demanda industrial y doméstica». Apoya su argumento recordando que la ejecución de la línea Boimente-Pesoz se planteaba en todos los documentos de planificación eléctrica de forma simultánea o posterior a la de Sama-Velilla.

Pola advierte de que sin la polémica línea se producirán «serias restricciones» en la generación eléctrica regional, de carácter termoléctrico en su mayor parte y, por ende, con menos preferencia para entrar en el sistema que la eólica. No hay olvidar tampoco que Asturias ya ha estado en, al menos, dos ocasiones a borde del apagón por averías en la red lo que evidencia sus deficiencias en la conexión con la meseta.

Considera que la justificación económica que esgrime el ministerio para dejar fuera la línea no es tal ya que en su propuesta se mitiga, en buena medida, la inversión necesaria -en torno a 65 millones- con pequeños ajustes en las infraestructuras planteadas por Industria. Por ejemplo, propone pasar la subestación de Gozón, con un coste aproximado de 12 millones, al Anexo II para su tramitación conjunta, en su caso, con la de Reboria, e instalar en la subestación de Tabiella un autotransformador 400-220 Kv para habilitar la conexión de la nueva línea de 400 Kv Grado- Tabiella.

El responsable de Minería y Energía defiende la propuesta del Principado como «justa, sensata y coherente» asegurando que se sustenta en «estrictos criterios técnicos» y las previsiones de generación y demanda para el nuevo horizonte, entre otros aspectos.

 

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