El Gobierno reformará todas las compensaciones del sistema eléctrico

Prorroga a parte de 2020 la interrumpibilidad para tener más tiempo para realizar los cambios, aunque esa convocatoria ya traerá modificaciones

N. A. ERAUSQUINGIJÓN.

El Gobierno ya había avanzado que trabajaba en un sistema llamado a sustituir la subasta de interrumpibilidad, pero no llegará a tiempo para que esté disponible antes del próximo año -el 31 de diciembre finaliza la asignación actual-, por ello ha decidido prorrogar este sistema, al menos en el inicio de 2020. Justifica esta decisión en que el Ejecutivo está en funciones y también en una directiva de la Unión Europea del pasado mes de junio en la que insta a los Estados a cambiar sus mecanismos de capacidad.

El plan en el que trabaja desde hace meses el Ministerio para la Transición Ecológica pasa por reformar todas las compensaciones del sistema eléctrico, entre las que se incluyen las subastas de interrumpibilidad, por las que se paga a la gran industria por desconectarse de la red en caso de necesidad si el operador lo reclama, pero también otras partidas como los pagos por capacidad a las centrales de ciclo combinado o las que tenían las térmicas, que suspendió temporalmente el Gobierno de Mariano Rajoy ante la reforma que pretendía poner en marcha y que, con la llegada del Ejecutivo de Pedro Sánchez, se mantuvieron en suspenso. Estos pagos permiten incentivar la inversión y la disponibilidad de las instalaciones y suponen una herramienta de supervivencia para las centrales con bajo uso, ya que les facilita pagar sus costes fijos.

«El Gobierno, siguiendo la nueva normativa europea, modificará todos los mecanismos de capacidad, incluido el de interrumpibilidad, que no podrá continuar como hasta ahora», señalaron ayer a este periódico fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica, después de que el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicara la orden por la que amplía en tres meses, desde el 31 de agosto hasta el 30 de noviembre, el plazo para la solicitud de habilitación para la prestación del servicio de interrumpibilidad a partir del próximo 1 de enero de 2020.

No obstante, como en las últimas convocatorias, en las que se redujo la asignación de potencia, el tamaño de los bloques y la remuneración a la gran industria, desde el Gobierno se avanza que la próxima traerá nuevos cambios que irán en la misma línea.

La gran industria, por su parte, insiste en que la compensación que recibe por la interrumpibilidad es un pago por el servicio que ofrece al sistema los 365 días del año las 24 horas del día. Además, le permite aliviar su abultada factura eléctrica. Por ello, los recortes de las últimas convocatorias han sido duramente criticados por las empresas electrointensivas, entre las que están Asturiana de Zinc y Arcelor.