El metal recupera músculo en Asturias tras la crisis con más empleo y exportaciones

Un operario de una de las plantas del grupo Daniel Alonso supervisa un proceso de corte. / MARIETA
Un operario de una de las plantas del grupo Daniel Alonso supervisa un proceso de corte. / MARIETA

La actividad aumentó en el primer trimestre del año un 8,7% respecto al mismo tramo de 2018 y las contrataciones crecieron un 14,3%

ÓSCAR PANDIELLOGIJÓN.

El sector asturiano del metal empieza a consolidar sus cifras de negocio y de empleo después de una década compleja marcada por la crisis económica. Pese a que los retos globales siguen muy presentes, y más en un sector estratégico como este, lo cierto es que el primer trimestre del año ha traído buenas cifras para la industria asturiana. Así lo refleja el avance del 'Informe de coyuntura económica y laboral del Sector del Metal en Asturias', confeccionado por Femetal, que arroja varias cifras significativas de la actividad registrada entre el 1 de enero y el 31 de marzo.

Estaz perspectivas positivas serán, precisamente, uno de los ejes sobre los que se vertebrará la asamblea general de Femetal, que tendrá lugar este viernes en el Hotel de La Reconquista. El informe realiza una comparativa entre el primer trimestre de 2019 y el mismo periodo de 2018. En la mayoría de parámetros la cadencia resulta positiva. Atendiendo a la actividad productiva, el incremento interanual se sitúa en el 8,69%.

Este aumento de las manufacturas se explica, sobre todo, con la mejora de la cifras de negocio de tres actividades: la metalurgia y fabricación de productos de hierro y acero; la fabricación de material y equipo eléctrico y la fabricación de vehículos de motor, remolques, semiremolques y carrocerías. La producción metalúrgica experimentó un crecimiento del 15,7% respecto al primer trimestre de 2018, la elaboración de material eléctrico aumentó un 34% y, finalmente, las manufacturas relacionadas con el mundo del motor se dispararon hasta un 46%. «El buen comportamiento de las ramas con mayor peso en el metal de Asturias (...) han hecho posible este buen resultado en el primer trimestre del año», destaca la federación en el informe.

Otra de las claves de esta mejoría reside en el comercio exterior. Para tratar de recuperar cifras anteriores a la crisis resulta esencial aumentar el número de exportaciones, un camino por el que ahora intenta transitar la industria metalúrgica asturiana pese al fuerte empuje de otros mercados. En este sentido, las ventas desde Asturias a otros mercados internacionales se vieron incrementadas en un 12,76% en los tres primeros meses del año.

Puesto en cifras, estas exportaciones alcanzaron hasta el 31 de marzo los 722,1 millones de euros. Resulta llamativo que solo el sector del metal supone un 67% del valor total de las ventas exteriores de la región. «El sector vuelve a liderar el ranking de productos exportados desde el Principado durante el primer trimestre de 2019, ocupando tres de los cinco primeros puestos», refleja el documento.

Esta clasificación a la que hace referencia Femetal está liderada por la producción de plomo zinc y estaño con una facturación total de 336 millones de euros. Casi 120 millones más que en el primer trimestre de 2018. Asturiana de Zinc y Asturiana de Laminados son las empresas más potentes en este sector comercial y que, en buena medida, explican el liderazgo de este tipo de exportaciones. Le sigue en el segundo puesto la fabricación de productos básicos de hierro, acero y ferroaleaciones con 117 millones de euros. En el quinto lugar aparece la fabricación de estructuras metálicas, con 40,8 millones y cierra el top 10 la construcción de barcos y estructuras flotantes, con 23,3 millones.

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Reajuste metalúrgico

También resultan llamativas las cifras de empleo del sector, que se han visto incrementadas durante el primer trimestre en un 14,3%. Según Femetal, esta notable subida se explica con el «reajuste producido, principalmente, en la rama metalúrgica, donde se había producido una disminución importante en el primer trimestre de 2018».

Esta disminución a la que hace referencia la patronal se tradujo en una reducción de 7.000 empleos, que dejó a Asturias con apenas 25.200 empleados en el sector. Una cifra muy alejada de los más de 40.000 empleados con los que se contaba hace algo más de una década. En este sentido, este primer trimestre sirvió para sumar 3.600 empleados hasta alcanzar los 28.800, según cifras de la EPA.