La regasificadora, «decisiva» para el futuro de la industria

Las plantas asturianas de Arcelor emplean gas natural para el calentamiento de sus hornos altos y de los trenes de laminado para calentar desbastes y palanquilla (piezas semiacabadas). Por tanto, el incremento de costes que ha experimentado este recurso también ha repercutido de manera directa sobre la siderurgia. «Eleva los gastos totalmente», confirmaron fuentes de Arcelor.

Por ello, la puesta en marcha de la regasificadora de El Musel se antoja clave para ayudar a paliar la crisis industrial que sufre la región. Así lo determinó Guillermo Martínez, quien aseguró que «será decisiva» y señaló que «está pensada para apoyar la competitividad» del sector. La regasificadora abaratará la oferta de un mercado que fluctúa con precios cada vez más caros, explicó el consejero de Presidencia. Algo en lo que también coincide Arcelor, que considera que «mejorará» su situación actual.

El Plan Nacional de Energía elaborado por el Ministerio de Transición Ecológica prevé potenciar la regasificación y el almacenamiento de gas, por lo que se espera que la planta de El Musel reciban un impulso próximamente y entre en funcionamiento.