«No tenemos miedo a competir, solo queremos unos servicios mínimos para todos»

José María Barrero. /  ÁLEX PIÑA
José María Barrero. / ÁLEX PIÑA

Los empresarios de gasolineras alertan de que la proliferación de las 'low cost' provocará «cierres y menos empleo» José María Barrero Presidente de la Asociación Profesional de Estaciones de Servicio de Asturias

N. A. ERAUSQUIN GIJÓN.

José María Barrero (Cangas del Narcea, 1968) es presidente de la la Asociación Profesional de Estaciones de Servicio de Asturias desde el pasado mes de abril, cuando parecía que en el Principado estaba encaminada una normativa para obligar a que las gasolineras cuenten con, al menos, un trabajador en horario diurno para poder atender a las personas con discapacidad. Esta era una de las principales reivindicaciones del colectivo al que representa ante la proliferación de puntos de venta de combustible 'low cost' o 'fantasma'. Sin embargo, el Gobierno regional ha dado marcha atrás en su intención de incluir esta exigencia en la ley, después de que la UE haya asegurado que esta medida, que ya se aplica en otras comunidades, es contraria a la competencia.

-¿Qué opinión le merece la decisión del Principado?

-Estamos decepcionados. Bruselas hace un aviso desde el punto de vista de una denuncia del sector de las 'low cost' sobre competencia, pero a nosotros nos afectan muchas más normativas que las de competencia, como por ejemplo que no se puede discriminar a nadie por ser una persona discapacitada. El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) ya ha denunciado ante el Parlamento Europeo a las gasolineras desatendidas por este motivo y este ha instado a la Comisión Europea a investigar. Al final, acabará viniendo un aviso de otra instancia europea sobre este asunto, por ejemplo de consumo.

-El proyecto de modificación de la ley fue remitido a la Junta General en diciembre de 2016, pero no siguió la tramitación para que entrara en vigor. ¿Cree que el Gobierno regional tenía un verdadero interés en este asunto?

-Nos sorprendió mucho que se estuviera tardando tanto. Desconocemos por qué se dilató de esa forma, sobre todo, después de que tanto nosotros, como Cocemfe o los sindicatos lleváramos mucho tiempo reclamando este asunto y que los grupos políticos nos mostraran su apoyo. Pero también hay grupos de intereses que no quieren que esto suceda. Detrás de las gasolineras 'low cost' hay fondos de inversión, otros empresarios... Y lo que sucede ahora es que se volverá a un modelo como el de los años 30, en el que no se da servicio ni nada.

-Además de reclamar la atención a las personas con discapacidad, alertan de que una gasolinera desatendida es un peligro. ¿Qué problemas puede ocasionar?

-Que no haya personal es impensable. Si se derrama medio litro de gasóleo y nadie lo limpia puede haber un accidente. ¿Cómo se va a evitar que alguien fume repostando? Con un sistema de videovigilancia como dicen es imposible. Los fuegos empiezan siendo muy pequeños y la actuación en el primer minuto es vital. Además, la normativa de transporte de sustancias peligrosas impide retirar más de 60 litros de gasolina en un envase, ¿quién va a controlar esto? En nuestra reclamación habíamos buscado la vía que nos parecía más sencilla, que era el tema de los discapacitados, pero hay mucho más.

-Ante la amenaza de multas de la UE, ¿cree que el Principado podía haber hecho otra cosa?

-Creo que sí y así se lo vamos a pedir. Tenemos la intención de volver a reunirnos con ellos. No queremos restringir las gasolineras 'low cost', no tenemos miedo a competir, solo queremos que todos contemos con un servicio mínimo similar, que se atienda a las personas con discapacidad. La competencia ha aumentado por cinco en los últimos años y eso no nos preocupa, pero si las leyes nos obligan a dar unos determinados servicios, que sea para todos.

-Si no se impone esta restricción, ¿qué pasará?

-Habrá cierres y menos empleo. Las gasolineras 'fantasma' no dejan de crecer. Entre 2014 y 2016 se abrieron 500 estaciones de servicio, la mayoría de este tipo, y se perdieron 2.700 empleos. Ante esta proliferación, la rentabilidad de las gasolineras se desmorona.

-Les acusan de que así no permiten que baje el precio de los combustibles...

-Es cierto que si no das servicio todos podemos vender más barato, porque a los trabajadores hay que pagarlos, pero el 80% del precio lo marcan el petróleo y los impuestos. El barril bajó de 120 a 60 dólares, pero los impuestos no dejan de subir. Y en Asturias tenemos más.

-En otros países este modelo es habitual...

-Es cierto que hay gasolineras sin personal, pero es que estab an antes de que existiera la normativa de atención a los discapacitados y el carácter de los clientes es distinto. No se puede comparar con el de España. Algunos empresarios cierran de noche para evitar el vandalismo o que se monte una fiesta en la gasolinera. Descuidos como el de fumar y repostar son más habituales de lo que parece.

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