Una oportunidad que transforma vidas: la lucha contra la pobreza desde el compromiso local
La Fundación »la Caixa» refuerza su compromiso con las personas más vulnerables a través de programas como Incorpora, que impulsa la inserción laboral y la inclusión social junto a entidades como Fundación Adsis y Fundación Golondrina en Asturias
A.G.
Miércoles, 3 de diciembre 2025
En un contexto global marcado por la incertidumbre y la inestabilidad, la lucha contra la pobreza y la exclusión social se presenta como uno de los grandes desafíos del presente. En España, una de cada cuatro personas vive en situación de pobreza o en riesgo de exclusión. Frente a esta realidad, la Fundación «la Caixa» reafirma su compromiso con las personas más vulnerables a través de una acción social amplia, transversal y profundamente arraigada en el territorio.
Con un presupuesto de 655 millones de euros en 2025, la entidad impulsa programas que buscan garantizar la igualdad de oportunidades en todas las etapas de la vida. Entre ellos destaca Incorpora, una iniciativa que desde 2006 ha facilitado cerca de 450.000 contrataciones en toda España, ofreciendo acompañamiento personalizado a personas con dificultades para acceder al mercado laboral: desde parados de larga duración o jóvenes sin cualificación, hasta mujeres víctimas de violencia machista, personas con discapacidad o en proceso de rehabilitación.
Más allá de un contrato, cada inserción laboral representa una historia de superación. Volver a trabajar significa recuperar la autonomía, la autoestima y el sentido de pertenencia. En Asturias, la Fundación Adsis, entidad del programa Incorpora, es un ejemplo de cómo la colaboración entre organizaciones sociales y empresas puede cambiar vidas. Con más de 58 años de trayectoria y presencia tanto en España como en América Latina, Fundación Adsis acompaña cada año a más de 60.000 personas para que puedan desarrollar sus proyectos de vida. En el Principado lleva más de 25 años trabajando con colectivos en situación de vulnerabilidad —personas privadas o exprivadas de libertad, jóvenes o personas con adicciones— a quienes acompaña en sus procesos de reinserción social y laboral.
Historias de superación
Alejandro Menéndez, técnico de empleo de la entidad en Asturias, explica que el acceso al mercado laboral «no es solo una cuestión de oportunidades, sino también de confianza». «Las personas con las que trabajamos —cuenta— se enfrentan a muchos obstáculos antes incluso de tener la oportunidad de demostrar su valía laboral. A menudo dudan sobre qué aspectos de su pasado mencionar o no en una entrevista, lo que genera inseguridad y carga emocional». Además, señala que la brecha digital «es hoy una de las principales barreras», ya que muchos de los participantes carecen de las competencias necesarias para acceder a portales de empleo o formaciones online.
El acompañamiento individualizado es una de las claves del modelo Incorpora. «Desde Fundación Adsis trabajamos con cada persona de manera personalizada, haciendo que sea protagonista de su propio proceso», añade Menéndez. «Detectamos necesidades formativas y laborales, pero también aspectos personales como la autoestima o la motivación, porque solo así se puede avanzar de forma real y sostenible». En este sentido «Involucrar al sector empresarial es decisivo para el Programa Incorpora, conocer cuáles son las necesidades del mercado laboral y dar respuesta a las mismas conectando las oportunidades con personas en búsqueda activa de empleo es el objetivo del programa», explica.
De la mano del programa Incorpora de la Fundación «la Caixa», Fundación Adsis colabora con entidades como la Fundación Golondrina, que presta servicios residenciales integrales a personas mayores en situación de necesidad. Gracias a esta red de colaboración, personas como María Silvia Cuervo han podido acceder a un empleo estable en la residencia, un paso decisivo hacia una nueva etapa de autonomía y dignidad.
Sara Feito, directora de la Fundación Golondrina, destaca que la decisión de colaborar con el programa «responde a una cuestión de valores y compromiso social». «Queremos contribuir a una sociedad más solidaria, donde nadie quede al margen», afirma. «La experiencia ha sido muy gratificante y enriquecedora, porque permite unir dos realidades vulnerables: las personas mayores y quienes buscan una segunda oportunidad. En la residencia se genera un espacio de respeto y crecimiento mutuo que beneficia a todos».
Feito subraya además el valor comunitario de este tipo de alianzas: «Cuidar a las personas mayores y cuidar a quienes buscan rehacer su vida son dos caras del mismo compromiso ético. Ambos colectivos se acompañan y se transforman mutuamente, construyendo una comunidad más justa y cohesionada».
Para María Silvia Cuervo, beneficiaria del programa y trabajadora en la residencia La Golondrina, la oportunidad laboral ha supuesto un punto de inflexión. «Mi trabajo en la fundación me ha dado vida», cuenta emocionada. «Me siento útil, me siento como en una gran familia. Estoy muy contenta». Su historia refleja el espíritu del programa: acompañar, formar y ofrecer herramientas para recuperar la confianza y la independencia.
Menéndez lo resume con una historia que ilustra el impacto humano del proyecto: «Recuerdo a un participante que acudió tras muchos años como autónomo. En su proceso detectamos una problemática de alcohol que dificultaba su estabilidad laboral. Paramos la búsqueda para que pudiera tratarlo y, paralelamente, seguimos trabajando competencias para el empleo. Finalmente logró un puesto estable. Abordar lo laboral desde una mirada integral es lo que realmente cambia las cosas».
Cada itinerario del programa Incorpora es distinto, pero todos comparten una misma esencia: la convicción de que, con apoyo, confianza y oportunidades, cualquier persona puede reconstruir su futuro. En Asturias, esta red de colaboración entre Fundación »la Caixa», Fundación Adsis y Fundación Golondrina demuestra que la inclusión laboral no solo transforma vidas individuales, sino también comunidades enteras.