Pola admite que «no es cómodo en absoluto» defender el carbón ante la posición del PSOE

Los ponentes de la jornada, José María Rivas (Carbonar), Francisco González (Instituto Geológico y Minero de España); el consejero Isaac Pola; Margarita Hernando (ACIEP); Jorge Loredo, catedrático de Explotación y Prospección de Minas, y el consultor Isaac Álvarez. / Á. PIÑA
Los ponentes de la jornada, José María Rivas (Carbonar), Francisco González (Instituto Geológico y Minero de España); el consejero Isaac Pola; Margarita Hernando (ACIEP); Jorge Loredo, catedrático de Explotación y Prospección de Minas, y el consultor Isaac Álvarez. / Á. PIÑA

Recuerda que la misión del Principado es proteger los intereses regionales e intensifica sus esfuerzos para convencer al Gobierno

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

El Principado se mueve en los últimos meses, desde la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa, en el difícil equilibrio de defender los intereses de la comunidad sin dañar al partido que sustenta a los dos ejecutivos, el PSOE. Pero el Gobierno regional tampoco ha ocultado en este tiempo sus diferencias con el Gobierno socialista en temas tan vitales como el energético, del que depende buena parte de su futuro económico. Para esta confrontación, el consejero de Empleo, Industria y Turismo se ha armado de datos y argumentos con el objetivo de defender la continuidad de la minería y de las térmicas ante el Gabinete de Sánchez y la Unión Europea. Pero, ayer, en la que fuera su facultad, la Escuela de Ingeniería de Minas, Energía y Minerales, en unas jornadas organizadas por CC OO de Industria sobre 'Recursos fósiles y sostenibilidad', Isaac Pola también confesó que esta defensa férrea de los intereses de Asturias «no es cómoda en absoluto». De hecho fue más allá, y admitió que «es incómoda, considerando que el partido que sustenta al Gobierno y al Principado es el mismo».

Ante la posición del Ejecutivo de Sánchez, al consejero le está tocando un hueso duro de roer, defender ante una ecologista confesa un proceso de descarbonización acorde a los intereses de Asturias, mucho más lento que los deseos de la ministra Teresa Ribera. Pero se ha cargado de datos y argumentos para hacerlo. Esta semana será clave. Hoy se reunirá con el comisario de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete; mañana con el secretario de Estado de Medio Ambiente, el asturiano Hugo Alfonso Morán; el viernes con el secretario de Estado de Energía, José Domínguez Abascal, y el miércoles de la próxima semana con la ministra de Industria, Reyes Maroto.

«¿De qué nos serviría reducir el 0,6% de las emisiones mundiales -las que corresponden a España- si la gente lo pasa mal?», se preguntó ayer, y recordó que nuestro país, en 2016, solo utilizó en 15,9 millones de toneladas de carbón, frente a los 228,9 millones de Alemania. «España es de los países a nivel europeo que ha hecho más los deberes», insistió, una declaración que choca con las habituales de la ministra de Transición Ecológica que se queja del tiempo perdido en este proceso y culpa a esa falta de anticipación de todos los problemas que acarrea ahora la descarbonización.

«Está bien tener determinada ideología, pero hace falta tener una visión práctica, la realidad es la que es», afirmó Pola, para defender cuestiones técnicas que impiden pensar que las renovables, hoy por hoy, puedan sustituir a la generación mediante combustibles fósiles, tanto desde el punto de vista de la seguridad de suministro, como de su precio.

Así, criticó que se diga sin más que el cierre de térmicas se compensará con renovables, unas declaraciones que consideró «frases lanzadas al viento que no tienen sentido de la realidad». Porque «la única generación renovable de peso es la eólica, y tiene una disponibilidad del 28%», argumentó, lo que llevaría a necesitar instalar 4Mw por cada uno que se retirara.

Pola, por contra, insistió en su defensa de que todas las minas que se consideren en posición competitiva puedan seguir funcionando. La UE «no prescribe el cierre, sino el cese de las ayudas de Estado», justificó, y también que se mantengan más allá de 2030 las térmicas, porque ya se ha hecho «un importante esfuerzo» para adaptarlas a la legislación. «No sería razonable imponer un cierre precipitado», recalcó.

Por otro lado, los máximos responsables de CC OO reclamaron ayer un futuro para la minería y las térmicas, censuraron la posición del Gobierno central en esta materia y advirtieron de que están «preparados para responder» y movilizarse. «Ningún país renuncia a sus recursos», subrayó el secretario general del sindicato, José Manuel Zapico, que recordó que los recursos naturales «son fuente de bienestar». «Asturias no está preparada para una nueva reconversión industrial», advirtió. Por su parte, el secretario general de CC OO de Industria, Damián Manzano, censuró «el negacionismo» del Gobierno, sobre todo ante los datos hechos públicos por los ponentes de las jornadas, que defendieron el mantenimiento del carbón en el mix energético nacional.

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