El ritmo de cierre de oficinas bancarias duplica al de los despidos en lo que va de año

Una ciudadana procede a utilizar un cajero bancario. /  E. C.
Una ciudadana procede a utilizar un cajero bancario. / E. C.

JOSÉ M. CAMAREROMADRID.

El goteo de salidas de trabajadores de la banca se ha desacelerado en la primera mitad del año con respecto al cierre de oficinas realizado por las entidades en ese mismo periodo. Entre enero y junio, las plantillas de las grandes entidades se redujeron en 1.346 trabajadores, lo que supone un 0,8% menos que cuando finalizó 2018. Sin embargo, las clausuras alcanzaron las 527 sucursales, lo que supone un 2,5% del total. Es decir, el ritmo al que se desprenden de oficinas duplica al de las salidas de trabajadores aplicadas este ejercicio.

Los ajustes de personal de las entidades no fueron mayores que en otros trimestres de los últimos ejercicios, al haberse registrado un descenso medio que llegó a alcanzar el 3% en algunos periodos. Al finalizar el segundo trimestre las once corporaciones con mayor volumen de negocio (Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankia, Bankinter, Liberbank, Unicaja, Ibercaja, Abanca y Kutxabank) contaban con 159.652 empleados, frente a los 160.998 de finales de 2018.

La particularidad del momento que vive cada firma explica a qué se deben estos movimientos en los dos primeros trimestres. Por ejemplo, el banco que más vio reducir su plantilla ha sido Santander, con unos 1.600 empleados menos cuando finalizó junio que a principios de enero. Este descenso se debió fundamentalmente a que el negocio de Openbank -el banco digital del grupo- ya no forma parte de la estructura del banco en España, como hasta ahora, sino que se ha integrado en Santander Global Platform (SGP), una nueva división ligada al mundo digital.

Sin embargo, el Santander no ha incluido aún en los datos de las cuentas presentadas ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el impacto del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) pactado a finales de junio con los sindicatos para completar la integración definitiva del Banco Popular, adquirido hace ahora dos años. Ese ERE prevé la salida de 3.223 empleados. Hasta mediados de año, el grupo contaba con 30.682 empleados en su plantilla, con lo que el efecto del ERE supondrá una reducción del 10%. El importe que la corporación prevé destinar a este fin se encuentra en el entorno de los 600 millones de euros. Por ahora, está abierto el plazo de adhesión voluntaria y será en el último trimestre cuando se completen las salidas.

En el mismo caso se encuentra CaixaBank, que con 32.680 empleados es el banco con la mayor plantilla de toda España. El ERE -acordado en mayo- supondrá la salida de 2.023 trabajadores (un 6% del total) previsiblemente antes de final de año, con un coste de casi 900 millones. En el primer semestre, el número de empleados subió en 128, a la espera del ajuste en la segunda mitad del año.

Junto esta entidad, otras también incrementaron mínimamente sus plantillas como consecuencia de los movimientos habituales que se dan en el sector de bajas -fundamentalmente jubilaciones- frente a altas -sobre todo perfiles 'junior' más tecnológicos-, como ocurrió en Bankia (con 138 trabajadores más en el semestre), Ibercaja (44) y Abanca (310). También destaca el caso de Bankinter, cuya plantilla se amplió en 531 empleados, aunque se debió a la incorporación de los negocios de Evo Banco y la filial irlandesa de crédito al consumo Avantcard. En el caso de la banca con mayores descensos de plantilla en lo que va de año han sido Sabadell (con 616 menos), Unicaja (117), BBVA (63) y Liberbank (31).

Respecto al número de oficinas que componen la red, todas las firmas cerraron sucursales. A finales de junio contaban con 20.405 sedes comerciales, frente a las 20.932 de un año antes. En términos proporcionales, las mayores clausuras se registraron en Liberbank, con un 7,5% menos de red, y Unicaja, con un descenso superior al 4%. Estas dos firmas fueron rompieron las negociaciones que habían iniciado a finales del año pasado para integrarse. En números absolutos, fueron las grandes corporaciones las que más oficinas clausuraron, como CaixaBank (178 menos), Santander (119) y BBVA (107).