Sáenz de Jubera defiende la necesidad de aprobar una ley integral de energía

Sáenz de Jubera defiende la necesidad de aprobar una ley integral de energía
Javier Sáenz de Jubera, en el centro, charla con otros dos ponentes del curso de La Granda. / MARIETA

Esta materia debe ser «independiente» del Gobierno, incide el consejero director general de EdP España

LAURA CASTRO LA GRANDA.

Para tener una visión del panorama energético en España a largo plazo «sería necesaria una legislación independiente del Gobierno que esté en cada momento». Con estas palabras defendió ayer Javier Sáenz de Jubera, consejero director general de EdP España, la necesidad de sacar adelante una ley integral de energía. Asimismo, destacó negativamente lo complicado que resulta autoabastecerse en la actualidad por los «elevados» costes de estar conectado a la red y por la ausencia también de una legislación concreta que reduzca los «graves problemas regulatorios, pues ahora tenemos una ley estatal y diecisiete autonómicas».

Hizo esta evaluación del panorama energético en España durante su participación en el cuarto ciclo de conferencias de La Granda sobre 'Historia y perspectivas de la industria química y de procesos asturiana', en el que detalló, además, cómo había evolucionado la producción eléctrica en Asturias, donde «el mix de generación ha estado marcado a lo largo de los años por una importante presencia de las térmicas». De hecho, incidió, en 2017 las plantas de carbón aportaron un 75% de la producción total de energía de la región.

Sin embargo, Sáenz de Jubera se mostró convencido de que las renovables irán ganando cada vez más peso y muestra de ello ha sido «el incremento progresivo» de las mismas en Asturias. En una conversación con EL COMERCIO, el directivo de EdP defendió que la descarbonización completa para el año 2050 es «factible», pues «las fuentes de energía alternativas continuarán creciendo favoreciendo la transición energética a una economía baja en carbono».

«Con las renovables deberemos afrontar un problema de gestión de residuos», aseguró

No en vano señaló que para lograrlo será imprescindible encontrar la fórmula para sustituir los 12.000 GW de energía térmica que permiten que ahora mismo el sistema sea «estable». En este sentido recordó que para el año 2020 se perderán 6.000 GW por el cierre de aquellas centrales térmicas que no hayan hecho inversiones para reducir sus emisiones, aunque aseguró que «con las centrales de gas actuales y la nueva energía renovable que se irá instalando de aquí al 2020, no habrá problemas. Siempre y cuando estén también operativas las centrales de carbón que sí hicieron las mejoras».

Preguntado por la cifra de 80.000 euros de inversión para la transición energética anunciada por la ministra Teresa Ribera, Sáenz de Jubera dijo no atreverse a evaluar si es o no una cantidad «correcta». Sí mencionó, en cambio, que «se necesitarán, evidentemente, unas inversiones importantes en renovables y entrará en juego una actividad industrial nueva, en la que España podría tener un papel relevante».

EdP, dijo, lleva varios años encaminándose hacia ese futuro. «Invertimos una parte de nuestros beneficios anuales en la mejora de nuestras instalaciones, como en Aboño y Soto de Ribera donde la cifra asciende a los 100 millones de euros y también en el mantenimiento de las redes con 40 millones», detalló. En este sentido, destacó que Asturias tiene la tasa más baja de España de falta de suministro con 20 minutos al año. A estas inversiones se suma su «importante» apuesta por las renovables, especialmente por la eólica.

Retos de las renovables

A pesar de que son la única alternativa para mantener un abastecimiento energético libre de carbono, las renovables tienen pendientes sus propios desafíos. El primero de ellos es su elevado coste de instalación. «Es cierto que en un principio pueden ser hasta diez veces más caras que en el caso de las tradicionales como el carbón y el gas, pero cada día son más competitivas y van reduciendo el precio», explicó Sáenz de Jubera.

Por otra parte, la descarbonización conllevará, indicó el directivo de EdP, un incremento de la factura energética tanto en el ámbito doméstico como en el industrial. «Siempre que quitas una tecnología de un mercado mixto, el precio sube porque en su lugar entra otra más cara. No se puede calcular cuánto subirá, pues dependerá de cuánto cueste el carbón y el gas internacional, pero se incrementará seguro», detalló.

Por último, un reto que deberán afrontar las renovables, aunque a largo plazo, es el de le gestión de residuos. «Ahora que estamos abogando tanto por alternativas más sostenibles debemos pensar en cuál es el impacto medioambiental que tendrán dentro de diez años. Por ejemplo, tecnologías como los coches eléctricos requerirán millones de baterías. ¿Cómo se van a reciclar? A largo plazo tendremos que ver como gestionamos todo esto», planteó.

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