«Esto es una sangría y no sabemos dónde va a parar», clama la plantilla de Telecable

Trabajadores de Telecable se concentraron frente a su edificio en Gijón. :/J. C. tuero
Trabajadores de Telecable se concentraron frente a su edificio en Gijón. : / J. C. tuero

L. CASTRO

A Euskaltel se le acumulan las protestas de trabajadores. La plantilla de Telecable se concentró ayer frente a la sede de la compañía en el Parque Científico y Tecnológico de Gijón y los de Zener, empresa que lleva veinte años prestando servicio a la marca asturiana, hicieron lo propio frente a la de Euskaltel en Vizcaya.

El cambio en la cúpula del grupo tras la toma de control por parte de Zegona y la fusión de Telecable y la gallega R han provocado movimientos en la plantilla asturiana, concretamente siete despidos ejecutados el pasado jueves, que se suman a otros 18 en Euskaltel y 'R' y a otra veintena de salidas de directivos. Además, se han producido en Asturias 24 externalizaciones hacia ZTE, el gigante chino que se encargará de operar las redes del grupo en la región. «Esto es una sangría y no sabemos dónde va a parar», lamentó el Eduardo Iván Sánchez, miembro del comité de empresa. «Estamos en un ambiente de matadero laboral tecnológico», espetó.

Advierte de que no paran de destruir empleo y tejido productivo, a pesar de que la empresa es rentable. Por eso, afirmó que estas medidas son para ganar más dinero, precarizando las condiciones laborales y externando servicios, que, a su juicio, provocan una pérdida de calidad. Así, indicó que desde que Euskaltel compró Telecable en mayo de 2017 se han producido 37 despidos, además de cambios en las condiciones laborales. «Son despidos sin miramientos», se quejó Sánchez. «Estamos perdiendo talento y les da igual», agregó.

Mientras, en Vizcaya, los trabajadores de Zener se concentraban ante la sede de Euskaltel para reclamar la subrogación de sus 90 puestos de trabajo como cláusula del nuevo contrato que firme la próxima empresa adjudicataria del servicio que hasta ahora ellos prestaban a Telecable. Y también para reclamar la readmisión de los compañeros, según explicó Sergio García (USO), miembro del comité de Zener. Contaron con el apoyo de varios trabajadores de Euskaltel, que se sumaron a su protesta.