«En 2012 los expatriados absorbían el 5,4% del gasto, pero aportaban el 6,6%»

El Principado invita a construir una sociedad tolerante que «no caiga en la estigmatización» de los inmigrantes

L. CASTRO OVIEDO.

La idea de que los inmigrantes suponen solo un gasto para el Estado es falsa. Este es el mensaje que los participantes de la jornada 'Palabras desde la migración' quisieron dejar claro ayer en el Palacio de Congresos del Calatrava. El acto, que conmemoraba los 40 años de la Constitución, reunió a la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, representantes del Gobierno del Principado, inmigrantes, migrantes y los representantes de Cruz Roja y Accem con el objetivo de reflexionar acerca de un fenómeno que forma parte del ADN de España y de Asturias.

«Esta región no se entendería sin la migración y sin el reporte de quienes se fueron de aquí un día para poder trabajar», afirmó Guillermo Martínez, consejero de Presidencia. Incidió en la necesidad de construir una sociedad tolerante, que «no caiga en la estigmatización y la simplificación» y señaló que la inmigración contribuye a crear un Estado de Bienestar «mejor y reforzado». Y lo argumentó haciendo referencia a un dato de 2012, cuando «los expatriados «absorbían el 5,4% del gasto, pero aportaban el 6,6%» a las arcas del Estado.

En esta misma idea incidieron el resto de participantes del acto, entre ellos el representante en Asturias de la ONG Accem, Javier Mahía Cordero, quien señaló que «vivimos momentos de miedo, recelo y rechazo, pero no podemos dejar que Europa retroceda en los valores que la ha hecho fuerte e inmune a los discursos populistas, xenófobos y racistas». Aseguró que las personas que llegan a España huyendo de una guerra y de la pobreza buscan «con todo su esfuerzo» un trabajo y puso como ejemplo de ello a Fátima Aljawish, refugiada siria residente en Avilés desde hace dos años.

Tiene tres hijos de 4, 12 y 13 años y para llegar a España tuvo que pasar primero por Líbano, Egipto, Argelia y Marruecos. «Estoy feliz de tener la oportunidad de vivir aquí, por que me siento segura con mis hijos, no hay guerra y soy libre para pensar y actuar», relató Aljawish. Aseguró que aún necesita «integrarse más en la sociedad» y para ello ha iniciado un curso de cocina que, confía, le permitirá tener un trabajo pronto. «No estoy aquí solo para recibir, sino también para aportar cosas buenas», subrayó Aljawish, quien se llevó la mayor ovación de la jornada al término de su intervención. «Gracias a la Constitución hemos podido ayudar a Fátima. Todos los que estamos aquí debemos ser portavoces y decirle a la sociedad que no tengan miedo a los refugiados, pues tienen mucho que aportar».