Las plantas de Alcoa, en vilo

Instalaciones de Alcoa en Avilés. /
Instalaciones de Alcoa en Avilés.

La empresa logra ayudas para su factoría de Avilés pero no informará del resultado de la subasta a la plantilla hasta el lunes

ANA MORIYÓN OVIEDO.

Alcoa consiguió esta semana ayudas a los costes energéticos de su planta de Avilés, a través de la subasta para la bonificación por interrumpibilidad para empresas de gran consumo. Una vez confirmada la validación de las subastas por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, Red Eléctrica de España informó ayer de que los 132 puntos de suministro que participaron en la puja, entre los que se encontraba la factoría avilesina, resultaron adjudicatarios de alguno de los bloques de 90 o cinco megawatios que se sacaron a la venta. Con todo, algunas informaciones apuntan a que el resultado final es peor del esperado.

Alcoa, por el momento, mantiene total mutismo y ayer eludió concretar el volumen de megawatios adquiridos para cada una de las tres factorías de la compañía -Avilés, La Coruña y San Ciprián-, pendientes de estas ayudas para asegurar su futuro. La empresa dará a conocer el próximo lunes a sus trabajadores de la planta avilesina el resultado de la subasta y, en una reunión convocada para el mediodía, se espera que los responsables de la compañía informen también a la plantilla del impacto que tendrá sobre su centro de trabajo. No hay que olvidar que el gigante del aluminio ya amagó el año pasado con cerrar su factoría asturiana, tras el fracaso en la primera subasta, por lo que los trabajadores están viviendo esta segunda con especial preocupación.

Inquietud que abonan algunas informaciones conocidas ayer, como la recogida por 'El Economista'. Según su versión, la aluminera ha tenido problemas para alcanzar los 150 millones de euros que logró el año anterior. Se habría hecho con tres bloques de 90 megawatios por asignación directa ya que, como el año pasado, se retiró de la puja antes de lo previsto. Esto habría supuesto una pérdida de diez millones. Así, los bloques para la planta de San Ciprián le aportarían 90 millones. Se esperaba que la empresa pudiera mejorar las cosas con los bloques de 5 megawatios para sus plantas más pequeñas, la de Avilés y la de La Coruña, pero tampoco aquí las cosas habrían ido especialmente bien.

Ni siquiera el hecho de que REE diera a conocer ayer que Alcoa había logrado adquirir para la planta avilesina alguno de los bloques subastados, que otorgan compensaciones a las empresas por estar dispuestas a desconectarse del sistema eléctrico en caso de necesidad, calmó los ánimos entre los empleados. Desde el comité de empresa, José Manuel Gómez recriminó ayer la «opacidad» por parte de la empresa, que ha pospuesto hasta el lunes cualquier información a la plantilla sobre el resultado de la subasta y las consecuencias para su futuro. Desde la empresa se excusan en lo precipitado que sería convocar la reunión antes, teniendo en cuenta que el resultado de la convocatoria no se validó hasta ayer.

La convocatoria de subasta comenzó el pasado lunes con la puja para ocho bloques de 90 megawatios, aunque cuatro de ellos fueron adjudicados de forma directa a las empresas interesadas, por falta de competencia. A lo largo de la semana se adjudicaron también otros 434 bloques de cinco megawatios, de los que la mayoría (383) fueron asignados a grupos empresariales, mientras que el resto (51) fueron adquiridos por personas físicas o jurídicas. Los bloques de 90 megawatios se adjudicaron a un precio medio de 292.012 euros por megawatio, mientras que los paquetes pequeños se asignaron a un precio de 134.808 euros por megawatio. El precio medio ponderado fue de 173.973 euros por megawatio.

El secretario general de UGT de Asturias, Justo Rodríguez Braga, criticó ayer la «opacidad» en torno a las subastas de interrumpibilidad. «No tenemos ninguna información porque todo es muy opaco. Estimo la prudencia de las cosas, pero todo el mundo pide transparencia para los demás y estas cosas deberían hacerse con luz y taquígrafos», declaró el dirigente sindical durante la clausura de la Escuela de Verano de la UGT en Avilés.

El representante sindical también instó al Gobierno de Mariano Rajoy a defender el sector del aluminio en Asturias donde, recordó, Alcoa es una «empresa muy importante para la creación de empleo estable y por todo lo que genera en la industria auxiliar». «No hay que dar ningún argumento a la empresa para que busque subterfugios de falta de competitividad porque no se hayan hecho las cosas bien», reclamó Braga, quien insistió en que debe exigirse a estas empresas, que han recibido ayudas, un «compromiso territorial». «Estas multinacionales tienen que devolver con esa misma generosidad ese esfuerzo para seguir produciendo en Avilés», insistió.

También el consejero de Economía e Industria de Galicia, donde Alcoa tiene dos de sus fábricas, se sumó ayer a las críticas contra el sistema de subasta de la tarifa eléctrica. Francisco Conde demandó un sistema que «dé mucha mayor estabilidad y certidumbre a las empresas» que la subasta de los incentivos por interrumpibilidad. Conde aboga por que las empresas «dentro de su plan de negocio» puedan conocer con tiempo suficiente su coste energético, y que «no se tenga que estar año tras año» con la convocatoria de una subasta puntual.