«Las nuevas generaciones están sobreformadas, pero no saben hacer casi nada»

Marta Díaz (Dupont), Ana Sánchez (APD), Eduardo García Erquiaga (Atlántica Business School) y Cristina Fanjul (CEEI), durante la jornada 'Seniors versus millenials'. /
Marta Díaz (Dupont), Ana Sánchez (APD), Eduardo García Erquiaga (Atlántica Business School) y Cristina Fanjul (CEEI), durante la jornada 'Seniors versus millenials'.

«Los 'millenials' son niños de 30 años que nunca han trabajado y han recibido clases de gente que nunca ha trabajado», afirma el director de Atlantica Bussines School

O. VILLA GIJÓN.

El director de Atlántica Business School, Eduardo García Erquiaga, aseguró ayer que el panorama de la última generación que se está incorporando al mercado laboral, la de los conocidos como 'millenials', «es para echarse a llorar» y que en el caso de España, «los 'millenials' están sobreformados y carecen de experiencia, porque tienen muchas capacidades por su formación, pero no saben hacer casi nada». Fue durante la jornada 'Seniors versus millenials, la diversidad generacional en la empresa', organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y Eurofirms en el Hotel Abba Gijón, a la que asistió algo más de medio centenar de responsables de recursos humanos y otros directivos de diversas empresas, entre las que destacaron las 'start-ups'.

García dibujó un panorama ante el que muchos de los asistentes que podrían encuadrarse en la generación 'senior' asentían con una sonrisa cómplice: «Buena parte de la culpa de que -los 'millenials'- no sepan hacer casi nada la tenemos los padres, por sobreprotección. Acaban siendo niños de 30 años que nunca han trabajado y que en la universidad han recibido clases de gente que nunca ha trabajado en lo que están enseñando». La directora del Centro Europeo de Empresa e Innovación, Carolina Fanjul, señaló el peligro: «Si alguien llega hasta los 30 años sin haber trabajado, lo perdemos para siempre». Fue Fanjul quien aportó un dato que dio para el debate y que supuso también un nexo entre los 'millenials' y los 'seniors': «la media de edad del emprendedor que atendemos en el CEEI es de 37 años, una cifra que se viene sosteniendo y que no es muy diferente de lo que se ve en el resto de Europa, y sólo un poco superior a la de Norteamérica». Porque el emprendedor «no necesita solo pasión e ideas, sino también constancia y creatividad», por lo que «es conveniente complementar las capacidades de los 'seniors' y las de los 'millenials'» y, de hecho, «muchas de las 'start-ups' que estamos asesorando tienen 'seniors' y 'millenials', del diálogo generacional viene el éxito».

No solo depende esa viabilidad empresarial de intercambiar conocimientos y capacidades entre generaciones, sino también de que en la propia empresa se adopten medidas «de integración de las diferencias», según explicó Marta Díaz, directora de recursos humanos de Dupont. Díaz indicó que las empresas deben «poner medios para la formación constante de los 'seniors'» y que en su propia firma «tenemos organizaciones muy planas, con pocos niveles entre los máximos directivos y los especialistas». Como ejemplo sintomático, explicó que «eliminamos las barreras invisibles entre los empleados. El director general de Dupont Ibérica, Enrique Macián, no tiene reservada una plaza de aparcamiento. Ese tipo de actitudes fomentan la flexibilidad interna, lo que es una condición indispensable para la supervivencia».

Tanto Díaz como Fanjul y García coincidieron en que para aprovechar todas las potencialidades de la empresa, hay que fomentar «la complementariedad, el diálogo, y que todos, 'seniors', 'babyboomers' y 'millenials', salgan de su zona de confort», según formuló Fanjul.