'Los 34 de Alcoa' culpan a la dirección de Montrasa de la quiebra empresarial

Protesta ante los juzgados en donde se celebraba la vista por los despidos en Montrasa. / MARIETA
Protesta ante los juzgados en donde se celebraba la vista por los despidos en Montrasa. / MARIETA

«Asumieron el tajo conociendo los acuerdos de Oviedo y renunciaron a él sin encontrarse en pérdidas», aseguran en un comunicado

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

Los treinta y cuatro trabajadores de Alcoa subrogados por Montrasa respondieron ayer al comunicado de la compañía en el que les responsabilizaba de su situación de quiebra que puede provocar la pérdida de, además de sus empleos, de otros noventa puestos de trabajo.

Ayer, en un comunicado respondieron a las diferentes afirmaciones que el pasado domingo realizó la dirección de Montrasa. Así, explican que habían advertido de la posibilidad de recurrir el acuerdo para la rebaja de los salarios después de comprobar que solo se les aplicaba a ellos «cuando se nos había hecho creer que iba a ser para todo el sector auxiliar que trabajaba en Alcoa», indicando que la compañía conocía los acuerdos de Oviedo y las condiciones del sector.

El comunicado culpa a la dirección de Montrasa de adoptar las decisiones de manera unilateral, entre ellas rescindir el contrato con Alcoa con un beneficio que superaba el medio millón de euros, contrario a los argumentos de la empresa. De igual manera, responsabiliza a la dirección de retrasar la readmisión de los afectados, debiendo asumir posteriormente los costes labores, además de no presionar a Alcoa para la readmisión.

Aseguran que ambas empresas «falsificaron» el contrato de prestación de servicios

También aseguran que tanto la empresa aluminera como la auxiliar habían «falsificado» el contrato de prestación de servicios, ya que ambas compañías habían suprimido la cláusula que establecía la responsabilidad de Alcoa si ésta cerraba los tajos donde trabajaban los trabajadores subrogrados y Montrasa carecía de obra donde colocar a esta plantilla. Los afectados justifican su negativa al convenio de acreedores presentada la pasada semana que calificaron de «delirante. Una opción era una quita del 90% con una espera de dos años para pagar luego ese 10% en ocho años sin asegurar ningún puesto de trabajo», mientras la segunda opción era convertirse en accionista de la empresa.

«El colectivo de los 34 no ha tenido ninguna responsabilidad, desde el primer minuto la culpa ha sido de la empresa», concluyen.