Los trabajadores rechazan «rotundamente» la oferta de Alcoa y le instan a ceder las plantas al Gobierno

Protesta de los trabajadores de Alcoa.
Protesta de los trabajadores de Alcoa. / EFE

La empresa ofrece un plan social que incluye una indemnización de 45 días por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades, la recolocación de hasta 50 empleados en la planta de San Ciprián y 22 prejubilaciones entre Avilés y La Coruña

LAURA CASTRO

Un no rotundo. Es la respuesta que dan los representantes de los trabajadores a la propuesta de Alcoa para el futuro de las plantas de Avilés y La Coruña. La multinacional plantea conservar únicamente las fundiciones en las dos plantas, donde se hacen los tochos y los lingotes de aluminio, y las torres de pasta de La Coruña, donde se fabrica la pasta para coque. La medida garantizaría el trabajo de 200 empleados entre las dos plantas.

Pararía de forma controlada las series de electrólisis, el corazón de las fábricas y donde el aluminio se conserva en estado líquido a la espera de alearse, y Alcoa no volvería «en ningún caso» a arrancarlas de nuevo. El proceso llevaría unos 30 días y para ello sería necesaria la colaboración de los trabajadores. Desde el momento en el que se produzca el apagado, dos tercios de la plantilla se irían al paro regulados por ERTE a la espera de que aparezca un inversor antes del 30 de junio. De no ser así, serían indemnizados según el plan social.

Para el mismo, la empresa propone 50 recolocaciones en la planta de San Ciprián, 22 prejubilaciones entre las factorías de Avilés y La Coruña y una indemnización de 45 días por año trabajado con límite de 24 mensualidades para el resto. Asimismo, el grupo se compromete a suscribir un plan de recolocación externa. Los contratos temporales percibirán la misma indemnización acordada en el plan social.

Para garantizar el empleo de los 200 trabajadores y tener acceso a las indemnizaciones y recolocaciones, la empresa da un últimatum: el plan social ofertado por Alcoa deberá estar firmado por los trabajadores el próximo martes 15 de enero. De lo contrario, la empresa continuaría adelante con los cierres totales de las dos instalaciones y con los despidos colectivos del total de la plantilla.

Los trabajadores, sin embargo, se niegan a aceptarla. «Tras valorar internamente la propuesta de la compañía, en la que no se expone ninguna posibilidad de continuar con las fábricas tal y como las conocemos actualmente, rechaza rotundamente los términos de dicha propuesta», han expresado los representantes de los trabajadores de Avilés y La Coruña, que han pedido a la multinacional que ceda la titularidad de las plantas al Gobierno.

Los sindicatos quieren que una vez traspasada la titularidad, junto con los Gobiernos autonómicos de Asturias y Galicia y los respectivos comités de empresas, el Estado «pueda buscar sin presión alguna otro productor que se haga cargo de las mismas«.

Noticias relacionadas