Arcelor mandará a casa a 200 operarios en febrero por la caída de pedidos de hojalata

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La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, durante la inauguración de la planta de producción de 'Ball Corporation' en Guadalajara, a finales de septiembre. / PEPE ZAMORA / EFE

El descenso coincide con la apertura de dos grandes plantas que fabrican botes en aluminio; el grupo volverá a aplicar hoy el ERTE a 1.624 trabajadores

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Más allá de la crisis del diésel, que obligó a Arcelor a realizar paradas en galvanizado ante la caída de pedidos de chapa para coches, las instalaciones que están viviendo una auténtica odisea en el desierto por un descenso en los contratos en los últimos meses son las relacionadas con la hojalata, tanto la línea acabadora de este producto, como todas aquellas relacionadas con su producción. De hecho, tras los ceses de actividad puntuales de diciembre y enero, la multinacional trasladó ayer a los sindicatos durante una reunión en Madrid que volverá a repetir esta maniobra durante varias jornadas de febrero ante «la falta de pedidos consolidados». En este caso se tratará de las paradas más largas desde que se inició esta crisis, ya que algunas instalaciones estarán detenidas más de diez días.

En concreto, Arcelor parará limpieza electrolítica y hornos de campana del 1 al 11 de febrero, la línea de recocido continuo del 9 al 11 de del próximo mes, hojalata 2 del 1 al 12 y, finalmente, el témper del 5 al 10. Esta decisión afectará a unos 200 trabajadores, el total del área de producción. En primera instancia se recurrirá a descansos, vacaciones o reconocimientos médicos y, como último recurso, se les aplicará el Expediente de Regulación de Empleo (ERTE).

Arcelor no aclara cuál es el motivo de esta caída de pedidos, ya que el de la hojalata, que se destina principalmente a conservas y botes de refrescos, es un mercado bastante estable. Sin embargo, fuentes del sector señalan que la multinacional ha perdido contratos con los que contaba históricamente y hablan también de todo un cambio de tendencia en las fábricas transformadoras, que están abandonando el acero por el aluminio.

La migración de una materia prima a otra se inició ya en 2011, pero ahora está afectando más a la producción siderúrgica en Asturias. Uno de los aspectos que coinciden en el tiempo es, precisamente, la apertura de dos factorías que se dedican a fabricar botes para compañías como Mahou, Coca-Cola o Heineken y que tienen como materia prima el aluminio y no el acero.

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El pasado mes de septiembre inició la actividad una nueva planta de botes en Guadalajara. Se trata de una instalación de 17.000 metros cuadrados propiedad del gigante americano Ball Corporation y que tiene una capacidad de producción de 1.600 millones de latas al año. Este grupo había adquirido previamente otra empresa, Rexam, con una factoría en Tarragona, que en 2015 ya invirtió 20 millones de euros para cambiar de acero a aluminio en tres de sus cuatro líneas de producción. Entre sus clientes destaca la cervecera Mahou.

Además, Crown Holdings, que fabrica latas para Coca-Cola o Heineken, entre otras, abrió en octubre en Sagunto otra planta, en este caso de 30.000 metros cuadrados, y con una capacidad de producción de alrededor de 2.000 millones de latas anuales.

Por otro lado, Arcelor volverá a regular hoy a 1.624 de sus trabajadores con el objetivo de reducir sus costes fijos y mejorar así su productividad por empleado, ya que espera mantener la producción mientras se prescinde de casi un tercio del total de su plantilla. La multinacional aplicará el ERTE a todos los empleados de jornada normal y normal partida durante siete jornadas hasta el mes de abril. La primera fue el pasado día 18 y hoy será la segunda. Además, también lo ejecutará el 1 y 15 de febrero y el 1, 15 y 29 de marzo. Durante otra reunión celebrada ayer en Madrid los sindicatos volvieron a rechazar la aplicación del ERTE con el único objetivo de reducir los costes y se acordó que los aspectos relacionados con este mecanismo pasen por una comisión de seguimiento. Esta se reunirá a finales de febrero para analizar si hay una mejora en la cartera de pedidos y se pueden levantar las jornadas de ejecución de marzo.

En otro encuentro sobre el calendario vacacional, se pactó negociar con la empresa mejoras sobre el que presentó la dirección de forma unilateral e intentar llegar a un acuerdo antes del 15 de marzo.