Arcelor y sindicatos intentan cerrar su acuerdo laboral en plena crisis del acero

Trabajadores de Arcelor en la planta de Gijón. / DANIEL MORA
Trabajadores de Arcelor en la planta de Gijón. / DANIEL MORA

La reunión de hoy se aborda como un todo o nada: si no hay pacto se romperá la negociación

NOELIA A. ERAUSQUINGIJÓN.

Los representantes de los trabajadores de la plantilla de Arcelor se reunirán hoy en Echévarri (Vizcaya) con la empresa con un planteamiento claro: o hay acuerdo o se rompen las negociaciones. No está siendo un camino de rosas definir las relaciones laborales para los próximos años entre el gigante siderúrgico y su plantilla, después de varios ejercicios de recortes para los operarios que, sin embargo, coincidieron con grandes beneficios para la multinacional. Sin embargo, la compañía constata ya un fuerte recorte en su negocio y entre anuncios de ajustes y paradas y amenazas de cierre de instalaciones, sindicatos y compañía intentan definir aspectos como las subidas salariales o la aplicación del contrato relevo.

La de hoy es la decimocuarta reunión para negociar el acuerdo marco y parte con un acercamiento de posturas, pero en absoluto está claro que desemboque en un entendimiento.

La última propuesta de la empresa pasa por igualar los incrementos salariales fijos de 2019, 2020 y 2021 al IPC real y negociar un variable ligado a la consecución de objetivos, básicamente absentismo y productividad. La plataforma sindical, por su parte, pone sobre la mesa una subida de las remuneraciones del 2,2% este año, un 2,3% el que viene y un 2,5% el siguiente, además de un variable del 2% basado en cuatro parámetros: productividad, ebitda, índice de frecuencia y absentismo, a razón de un 0,5% cada uno de ellos.

Las posiciones de cada parte siguen sin igualarse, pero reconocen los sindicatos que, al menos, se garantizaría el poder adquisitivo. En el variable, podría estar parte de la solución.

Más allá del tema salarial, que es el que más controversias suscita, sigue habiendo desencuentros en otros aspectos. Entre los que tienen más peso se encuentran la aplicación del contrato relevo, el ámbito territorial y el personal de aplicación, ya que los sindicatos desean que se puedan acoger al documento los trabajadores de contrato individual, alrededor de un millar en Asturias, y también las plantas de largos y la plantilla de la delegación de distribución.

Aunque los representantes de los trabajadores han insistido en desligar esta negociación de la crisis por la que atraviesa el sector del acero, amenazado por el exceso de importaciones, el precio del CO2 y el alto coste de la electricidad, los directivos de la multinacional siempre han alegado que no es momento para alegrías en el incremento de costes y, por ello, tampoco en el de los sueldos. Precisamente, hoy, la UE aumentará un 5% el cupo de importaciones que está exento de aranceles, lo que facilitará la llegada a Europa de productos siderúrgicos extracomunitarios y, con ello, se dificultará aún más la situación de las factorías asturianas.