Arcelor solo ofrece una subida salarial del 0,4% y un año de vigencia del acuerdo

Arcelor solo ofrece una subida salarial del 0,4% y un año de vigencia del acuerdo
Trabajadores de Arcelor, concentrados el martes frente a las oficinas de la empresa en Avilés. / E. C.

Los sindicatos reconocen algún tímido avance, pero consideran la propuesta muy alejada de sus pretensiones

P. LAMADRID / N. A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Las posiciones de la dirección de Arcelor y de los sindicatos siguen a años luz unas de otras. Ayer sus representantes volvieron a verse las caras en la tercera reunión que se celebra para abordar la negociación del llamado a ser VII Acuerdo Marco de la compañía, el documento que rige gran parte de las relaciones laborales de los centros de la empresa en España, pero los avances tras una maratoniana jornada fueron muy tímidos. Tan escasos que la empresa puso sobre la mesa una oferta de subida salarial fija del 0,4% frente al 4% que reclaman las centrales. «Al menos hemos logrado un 10% de lo que reclamamos», ironizaba a la salida uno de los sindicalistas que acudió a la cita, en la que estuvieron presentes los responsables de recursos humanos del gigante siderúrgico en España, también los de Asturias, además del presidente de la multinacional el país, Jesús Izcue.

Arcelor insiste en llamar a la moderación salarial ante un 2019 en el que prevé malos resultados, mezcla de la desaceleración de la economía mundial, los efectos de la guerra comercial de EE UU, la descarbonización y sus consecuencias, la tarifa eléctrica o el 'Brexit', entre otros riesgos, pero los sindicatos recuerdan que en los dos últimos acuerdos firmados los trabajadores han perdido poder adquisitivo y que, después de tres años seguidos de beneficios, ha llegado la hora de que la recuperación repercuta en los empleados, que se han sacrificado en la última década. Además, rechazan que con rebajas salariales se pueda arreglar el problema de la factura eléctrica y subrayan que el impacto del salario es muy reducido en el balance frente a los costes de explotación y producción.

Sin embargo, en dos reuniones, una por la mañana, relacionada con los compromisos para Asturias y otra por la tarde, sobre el VII Acuerdo Marco, los directivos de la multinacional llamaron a la contención. Se vivieron, incluso, momentos broncos ante unas ofertas que los representantes de los trabajadores consideran «rácanas». La falta de avances ya llevó a varios centenares de empleados a concentrarse el martes frente a las oficinas de la factoría de Avilés.

«Algunos planteamientos de la empresa más parecen una declaración de ruptura que propuestas serias. Nosotros hablábamos de una plataforma prudente y la empresa presenta algunas propuestas que nos parecen irresponsables», señalaba otra fuente sindical.

De hecho, frente a los anteriores documentos, que planteaban una vigencia de tres años, la multinacional pretende ahora que el Acuerdo Marco solo tenga una vigencia de un año.

Entre sus propuestas también ofrece el contrato relevo para los nacidos en los años 1958 y 1959, en las condiciones del anterior, pero en ningún caso ampliarlo a los años sucesivos. Asimismo, pone sobre la mesa regular dentro del Acuerdo Marco la aplicación del real decreto sobre el registro de jornada, incluyendo el trabajo a distancia, el del personal comercial y las horas extra.

En el caso concreto del centro de Asturias, la multinacional se compromete a convertir cien contratos eventuales en indefinidos por cada año de vigencia, aplicar medidas para seguir reduciendo las horas extra y abordar el problema del calendario vacacional, de forma que en 2020 se reduzcan las tandas de descansos de nueve a ocho y para 2021, tras un análisis minucioso de su repercusión en relación con la productividad de cada instalación, estar en disposición de bajarlas a siete.

La plataforma social, que integran CC OO de Industria, UGT-FICA, USO y CSI, en el caso de Asturias, más ELA, cuando se abarcan las factorías vascas, reconoce que existen ciertos avances, aunque escasos, frente a las dos reuniones anteriores, en las que la multinacional, más que realizar ofertas, fue subrayando todos los peligros que cree que acechan a las plantas españolas.

Además, critica que todos esos riesgos se argumenten con informaciones de medios de comunicación y no con los datos económicos de las plantas, que siguen sin darse a los representantes de los trabajadores desde mediados del año pasado, y que los sindicatos demandan con insistencia para hacerse una idea de lugar.

En lo que sí coincidieron ambas partes fue en considerar insuficiente el estatuto para la industria electrointensiva, para el que las partes plantean alegaciones de cara a mejorar sus posibilidades.