La patronal de los supermercados ofrece a los trabajadores una subida de 640 euros al año, pero la negociación continúa

Trabajadores de supermercados concentrados en Oviedo este viernes. / Pablo Lorenzana

Centenares de personas se han manifestado este viernes en Oviedo, donde se reúnen la asociación de empresarios y sindicatos para tratar de cerrar un acuerdo que evite la huelga en plenas navidades

SANDRA S. FERRERÍA / N. ERAUSQUIN / E. C.

La negociación entre sindicatos y la patronal de los supermercados (ASUPA) continúa a esta hora en el Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos (SASEC), en Oviedo, pero los empresarios han puesto una nueva oferta sobre la mesa. Proponen ahora un incremento salarial de 40 euros por 16 mensualidades, lo supondría un aumento de 640 euros al año con efecto retroactivo para 2018. La asociación empresarial calcula así que el salario mínimo en el sector se situaría en 1080 euros brutos mensuales y que supondría una subida global del 6%. Además, también ofrece un día más de vacaciones. Como ejemplo, de rubricarse un acuerdo, Alimerka tendría que desembolsar la semana siguiente a la firma 5,5 millones de euros adicionales.

Es la última oferta puesta sobre la mesa en una intensa jornada de negociación que trata de evitar una huelga convocada para los días 22, 23, 24, 29, 30 y 31 de este mes de diciembre que, de momento, se mantiene. La principal reivindicación de los trabajadores es un aumento de los salarios de 27 euros al mes, pero la patronal había ofrecido hasta el momento un incremento de 11 euros.

Esa reclamación la han expresado con una sonada protesta más de seiscientos trabajadores de supermercados, que se han concentrado mañana y tarde frente al SASEC, donde se celebraba la reunión entre ambas partes.

Tras una mañana sin acercar posturas, la patronal pidió una nueva reunión para presentar otra propuesta a los sindicatos. Los trabajadores afirmaron antes del encuentro que veían «la mínima posibilidad de acuerdo», por lo que se mantenía la convocatoria de huelga.

A esta protesta están llamados 11.000 empleados de unos 300 centros de trabajo. Los sindicatos insisten en la situación de «hartazgo» de los trabajadores, quienes han sido «pacientes» durante la crisis, pero «no pueden aguantar más» los sueldos «miserables» que, de media, rondan los 774 euros y reclaman un aumento de 27 euros mensuales (cuando comenzó la negociación del convenio plantearon una subida lineal de 50 euros al mes); la patronal, por su parte, ofrece un incremento de 11 euros.

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