Asturias es la tercera comunidad con mayor tasa de absentismo laboral

Oficina de trabajadores. /E. C
Oficina de trabajadores. / E. C

La ausencia al puesto de trabajo toca máximos en España y supone ya un coste superior a 85.000 millones al año

L. PALACIOS / P. LAMADRIDGIJÓN.

Asturias fue el pasado año la tercera comunidad autónoma con mayor tasa de absentismo laboral, con la pérdida del 6,3% de las horas anuales pactadas entre la empresa y el trabajador, igualada con Castilla y León y solo por detrás del País Vasco (7,9%) y Navarra (6,9%), según un informe publicado ayer por Adecco. El absentismo laboral sigue en ascenso y van cinco años consecutivos, algo que, por otra parte, coincide con la recuperación económica pues aquel es un fenómeno que se reduce en época de crisis y en tiempos de bonanza vuelve a repuntar. Pero en este caso ha subido hasta tal punto que su tasa -el indicador más fiable, ya que mide el porcentaje de horas trabajadas (sin contar vacaciones, festivos ni horas perdidas derivadas de un expediente de empleo)- registró el año pasado un nuevo máximo al elevarse hasta el 5,3%, tres décimas más que en 2017 y una décima más que el anterior récord marcado en 2009.

Esto supone que en España durante 2018 se perdieron cada mes más de 100 millones de horas de trabajo (87 horas por empleado, la cifra más alta desde 2009), 1.350 millones en todo el ejercicio y con un coste directo de 344 euros al año por persona. Para hacerse una idea del impacto económico que puede tener, equivaldría a que un total de 735.000 asalariados no hubieran acudido ningún día a su puesto de trabajo, 52.000 más que en 2017. Este nivel de ausencia al trabajo costó a las arcas públicas, a las empresas y a la propia economía del país un total de 85.140 millones en 2018, lo que supone un incremento del 10% que se suma a otro 10% del año anterior. De esta cantidad, el Estado desembolsó 7.498,5 millones por las prestaciones económicas que tiene que pagar cuando el trabajador está de baja por incapacidad temporal, algo que se ha elevado incluso más: un 12,9%. Por su parte, las empresas asumieron 6.900 millones por el coste de los salarios y cotizaciones que debe abonar los primeros 15 días de baja en los que el empleado no acude a trabajar, así como los complementos salariales que se incluyen en muchos convenios colectivos.

Pero, además, está el denominado 'coste de oportunidad', que son los bienes y servicios que se dejaron de producir durante el tiempo que estuvieron de baja y que en 2018 se situó en 70.141 millones. Por sectores, la industria es donde se registra la tasa más elevada: el 5,6%, su máximo histórico; le sigue el sector servicios, también en máximos con un 5,4%, mientras que, en el lado opuesto, el sector de la construcción marca el menor nivel de ausencias: 3,6%. Las principales causas de absentismo son las bajas médicas por incapacidad temporal (el 72% de las horas perdidas), las bajas por maternidad (el 12%) y los permisos y licencias (el 7%).