Un centenar de mineros del suroccidente, pendientes de conocer su futuro laboral

Instalaciones del pozo Cerredo, propiedad de Astur Leonesa, en Degaña. / DAMIÁN ARIENZA
Instalaciones del pozo Cerredo, propiedad de Astur Leonesa, en Degaña. / DAMIÁN ARIENZA

90 trabajadores del pozo Cerredo, en Degaña, y una veintena de Pilotuerto, en Tineo, se han acogido a las bajas y las prejubilaciones

P. LAMADRID GIJÓN.

Las minas de carbón del suroccidente cesaron su actividad extractiva el pasado 31 de diciembre, para cumplir con la normativa europea, pero las empresas propietarias de los yacimientos todavía tienen trabajadores en plantilla. Con la excepción de Unión Minera del Norte (Uminsa), dueña del pozo Pilotuerto, en Tineo, cuyos empleados se han acogido a las prejubilaciones o bajas incentivadas incluidas en el acuerdo alcanzado entre el Gobierno central y los sindicatos para poner fin, de manera ordenada, a la minería de carbón privada. Uminsa, que forma parte del Grupo Victorino Alonso, ha ofrecido esta posibilidad a los 102 trabajadores integrados en las plantillas de sus explotaciones en Asturias y Castilla y León (80 se prejubilaron y 22 se beneficiaron de las bajas incentivadas) tras aplicar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE). Solo una persona, que ocupaba una jefatura, no cumplía los requisitos incluidos en el acuerdo estatal. Más de una veintena de estos mineros desarrollaban su actividad laboral en el pozo de Tineo.

Los trabajadores de contratas ya abandonaron sus puestos en Pilotuerto en octubre, cuando finalizaron sus contratos. Uminsa suspendió el suministro eléctrico, de modo que, sin bombeos, la mina quedará completamente inundada. Los que todavía continúan con las tareas de mantenimiento son los mineros del pozo Cerredo, en Degaña. Propiedad de la Compañía Minera Astur Leonesa, que estuvo gestionada por el empresario Rodolfo Cachero, aún tiene a 61 personas en plantilla. Las 90 restantes ya están fuera de la empresa mediante las mismas fórmulas: prejubilaciones y bajas anticipadas. La edad de retiro quedó fijada en 48 años. No obstante, pueden acceder a la misma aquellos empleados que lleven, al menos, veinte años trabajados en las empresas mineras.

Pendientes del ERE

Asimismo, existen reducciones que van desde el 2% para quienes superen los 24 años trabajados y hasta el 10% para los que cumplen el mínimo de dos décadas. Para quienes no puedan acceder a la prejubilación, los sindicatos y el Gobierno acordaron la concesión de ayudas. Entre ellas, el reconocimiento, por una sola vez, de la prestación por desempleo por el periodo máximo legal, con independencia del tiempo cotizado.

El juzgado de lo Mercantil número 2 de Oviedo aprobó el plan de liquidación de Astur Leonesa, pero aceptó la dación en pago. Los trabajadores esperan que Coto Minero Cantábrico acepte quedarse con la explotación y considere así saldada la deuda contraída por Astur Leonesa, de modo que quede la posibilidad de mantener los puestos de trabajo.

La situación es distinta en Vega de Rengos, en Cangas del Narcea. La empresa propietaria, Carbonar, está a la espera de que un juez autorice el ERE de extinción para permitir que la plantilla pueda acogerse a las medidas previstas en el acuerdo para la minería. Un procedimiento que se ha retrasado porque el magistrado encargado del proceso estuvo de vacaciones. El ERE ya está negociado y la previsión es que más de la mitad de los trabajadores -no llegan a cincuenta- se prejubilen u obtengan las bonificaciones acordadas.

No obstante, la intención de la empresa es mantener a varios empleados para llevar a cabo las labores de cierre de la mina. Pero es necesario que el juez y la administración concursal lo autoricen. Estos podrían beneficiarse de las medidas previstas en el plan estatal, ya que establece un plazo de 36 meses para hacer efectivas las prejubilaciones.

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