Dia cierra cinco tiendas de Max Descuento en Asturias y deja en el aire casi 40 empleos

Un supermercado del grupo Dia. /  ÁLEX PIÑA
Un supermercado del grupo Dia. / ÁLEX PIÑA

El grupo trató de vender sin éxito la línea mayorista de su filial El Árbol y ahora decide cerrarla con un ERE que afecta en España a 210 trabajadores

L. CASTRO / J. A. BRAVOGIJÓN / MADRID.

Dia continúa adelante con su reestructuración y pone sobre la mesa un nuevo ERE. El grupo cerrará la línea Max Descuento, procedente de la filial El Árbol, lo que implicará un despido colectivo de 210 trabajadores y el cierre de 30 tiendas en toda España. En Asturias, esta decisión afectará a las cinco tiendas de Max Descuento que quedan en la región -Gijón, Llanes, Pravia, Narcea y Colloto- y, según fuentes sindicales, a casi 40 empleados. No obstante, el grupo Dia «confía» en reducir esa cifra «notablemente» tras la negociación del ERE, como ya sucedió con el presentado a principios de año, cuando estaba previsto el despido de 2.064 trabajadores y luego quedó reducido a 1.604, casi el 5% de la plantilla.

Habían anunciado la venta de Max Descuento hace seis meses, pero únicamente lograron deshacerse de tres tiendas en Castilla y León que adquirió el grupo Cuevas. «Tras varios meses sin comprador, se ha decidido cerrar», confirmaron fuentes del grupo Dia. A partir de ahora se abre un periodo de negociación de 30 días con los representantes sindicales, en el que se intentará lograr el mayor número de recolocaciones posible. Por el momento, no se ha fijado el calendario de las reuniones, pues hasta ayer no se había comunicado la decisión de manera oficial a los trabajadores.

La situación del grupo Dia, la tercera mayor cadena de supermercados del país, continúa siendo complicada. Aún no ha logrado frenar su sangría de resultados, pese a los últimos cambios accionariales y el pacto con la banca acreedora. Solo en el primer semestre arrojó unas pérdidas netas de 418,67 millones de euros, 14 veces más que los números rojos registrados en el mismo período de 2018, según comunicó la empresa ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La dirección de la compañía, controlada por el magnate ruso Mikhail Fridman y sus socios, aludió a factores «extraordinarios» como el cierre de 663 tiendas deficitarias, la compra de 222 establecimientos franquiciados y las indemnizaciones por el ERE presentado a principios de año.

La decisión afectará a los locales de Gijón, Llanes, Pravia, Cangas del Narcea y Colloto

No obstante, el principal problema de la empresa a corto plazo es el puro negocio, pues sus ventas brutas bajo enseña cayeron un 18,3% de enero a junio hasta quedar en 4.250 millones de euros, mientras en cifras netas (3.444 millones) bajó un 7%. La dirección, en cualquier caso, espera «volver a la normalidad lo antes posible», pues entre julio y agosto sus operaciones comerciales mostraron una «recuperación significativa».