El comité de empresa exige a la Alcoa que no genere más «alarma social» y negocie

El comité de empresa exige a la Alcoa que no genere más «alarma social» y negocie
La ministra de Industria, Reyes Maroto. / EFE

L. CASTRO GIJÓN.

El escrito con el que la Dirección General de Trabajo reprocha a Alcoa su dudosa «buena fe» en todo el proceso iniciado tras el anuncio de cierre de las plantas fue recibido como una pequeña victoria por el comité de empresa de Avilés. El colectivo sindical celebra que «se reconozca» que la multinacional aluminera «no ha tenido voluntad de diálogo» en ningún momento y que «no se ha establecido comisión negociadora alguna».

El documento también hace especial hincapié en crear una mesa previa al periodo de consultas y a tres bandas: con trabajadores, empresa y Gobierno. El objetivo no es otro que buscar soluciones y alternativas que «permitan la continuidad de los puestos de trabajo y de la activida de las plantas de Avilés y La Coruña». El comité avilesino comparte esta petición del órgano ministerial, pues es una de las líneas rojas que marcaron desde que el pasado 17 de octubre la multinacional aluminera anunciara su decisión de clausurar las dos factorías.

Asimismo, respaldan, tal y como propone la Dirección General de Trabajo, la importancia de que «se determine» una vigencia temporal para el proceso de negociación de los despidos colectivos «mucho más amplia que la que Alcoa pretende aplicar». El comité de empresa de Avilés entiende que con esta petición, el Ministerio de Trabajo da por válida su alegación: la multinacional incumplió los plazos de información a los trabajadores. «Una cuestión de este calado necesita tiempo y calma para llegar a buen puerto», insisten desde el comité avilesino.

«No han tenido voluntad de diálogo y así lo reconoce ahora el Ministerio», asegura

Aprovechan la situación, asimismo, para pedirle a la empresa aluminera que actúe «de buena fe» y se siente a negociar con las administraciones «dentro de un marco que priorice la continuidad de la actividad y la búsqueda de alternativas frente al cierre». Y también le exigen a Alcoa que «cumpla la legislación vigente y sus obligaciones con sus trabajadores y con toda Asturias, en lugar de segir generando una grave alarma social».

La respuesta de la Dirección General de Trabajo da aliento a los trabajadores de las plantas de Avilés y La Coruña, justo cuando quedan apenas quince días para que la multinacional pueda empezar a despedirles. Sin embargo, la detallada 'reprimenda' del órgano ministerial no tiene carácter obligatorio, sino que se traduce en una mera lista de recomendaciones, de las que hasta ahora Alcoa ha hecho oídos sordos. La multinacional continúa rechazando las constantes invitaciones a negociar alternativas del Ejecutivo central, los sindicatos y los trabajadores. El único atisbo de esperanza que ha dado hasta ahora es la opción de entrar a valorar ofertas «sólidas» mientras se negocian los despidos.

 

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