El comité avilesino de Alcoa pide al de La Coruña que se siente con la empresa

Los trabajadores de Alcoa en Avilés se concentraron en el exterior de la factoría y prendieron fuego a una barricada de neumáticos. / E. C.

Advierte de que la reforma laboral permite a la multinacional alegar mala fe de la parte social si no se constituye la comisión negociadora

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Los comités de empresa de las plantas de Alcoa en Avilés y La Coruña muestran una unidad férrea en defender el mantenimiento de la actividad y el empleo en las factorías. Sin embargo, desde que la multinacional anunció su intención, las estrategias han sido distintas. Mientras que los representantes de los trabajadores asturianos han acudido a las cuatro reuniones convocadas por la empresa dentro del periodo de consultas, los de los gallegos no han asistido a ninguna. Esta ausencia, añadida a que Alcoa quiere negociar el futuro de las dos plantillas a la vez y no por separado como piden los sindicatos, ha provocado que la comisión representativa de los trabajadores no haya podido constituirse, un elemento esgrimido por la multinacional para acusar de mala fe a la parte social y que el comité avilesino teme que pueda emplear en un hipotético juicio. Ante este panorama, los asturianos piden a los gallegos que acudan el próximo lunes a la nueva cita que tienen con la aluminera en Madrid.

Ambas partes respetan el proceder de la otra en este conflicto, pero los trabajadores avilesinos advierten de que la ley puede no estar de su parte. La reforma laboral ha restado capacidad a la Administración y a los sindicatos ante este tipo de decisiones drásticas. Tanto es así, que el Gobierno ha reconocido que esta modificiación le impide frenar el ERE y también da vía libre a la empresa para decidir si negocia de forma conjunta o por separado y si lo hace en Madrid, como está sucediendo, o en cada comunidad autónoma, como reclaman los sindicatos.

El presidente del comité asturiano, José Manuel Gómez de la Uz, considera así que es «absolutamente necesario que se cree la comisión consultiva», precisamente para no dar a Alcoa la capacidad de argumentar en un posible juicio que fue la parte social la que obró de mala fe. De hecho, la compañía ya ha utilizado esta justificación. Lo hizo este jueves, al responder al oficio de la Dirección General de Trabajo en el que criticaba su poco interés por negociar. En el escrito firmado por el presidente de Alcoa España, Rubén Bartolomé, argumentaba que solo era imputable a la parte social esa «ausencia de voluntad negociadora», ya que el comité gallego no comparecía.

Los representantes de la plantilla piden amparo a Trabajo ante la posibilidad de despidos

Ante esta situación, Gómez de la Uz ha presentado un nuevo documento ante Trabajo. En él, recuerda que todos los integrantes del comité avilesino han acudido a las reuniones, a pesar de desconocer la composición de la parte empresarial o los constantes cambios de planteamiento sobre el objeto de los encuentros, ya que la compañía igual dice oficialmente que se trata de crear esa comisión negociadora como asegura que son «encuentros informales» y se niega a que se levante acta de ellos. Además, recuerda De la Uz que el comité está dispuesto a acatar cada punto del oficio, algo a lo que la empresa se niega, y denuncia que en el escrito remitido por Alcoa se reflejan «hechos que ni son veraces» ni recogen el contenido de las reuniones. Por ello, reclama amparo a Trabajo para que paralice cualquier medida que tome el grupo sobre los trabajadores.

Por otro lado, la Alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, calificó ayer como «surrealistas» las declaraciones de Bartolomé al comité avilesino el jueves, en las que argumentó que no acudía a la mesa tripartita porque tenía un fin político y no servía de nada y cargaba contra el Gobierno por no hacer nada por reducir sus pérdidas. «No sabemos lo quiere la empresa», señaló la regidora, que acusó a la multinacional de ser «especialista en echar la culpa a otros».

 

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