Los cuatro encerrados en el Pozo Santiago abandonan la mina ante la presión de Hunosa

Los cuatro encerrados en el Pozo Santiago abandonan la mina ante la presión de Hunosa

La empresa pública amenazó con multas y una posible intervención policial, según explican los trabajadores

OSCAR PANDIELLO

Los cuatro mineros que permanecían encerrados en el noveno piso del Pozo Santiago, en Aller, han decidido abandonar su protesta ante el aumento de las presiones por parte de Hunosa. La empresa pública, según relatan los trabajadores de las contratas afectadas, incrementó advirtió en las últimas horas a los encerrados de que las instalaciones en las que permanecían recluidos «no pertenecen a su empresa» así como de posibles multas e intervenciones policiales.

Los trabajadores que representan a los encerrados en el exterior lamentan profundamente la postura de la empresa pública y de los sindicatos, a los que acusan de «abandono» durante el tiempo en el que duró el encierro. En las últimas horas, según estas fuentes cercanas a los cuatro encerrados, Hunosa garantizó que no habría represalias de ningún tipo por su parte y por parte de la empresa subcontratada si se retiraban del pozo a lo largo del día de hoy.

Durante el mediodía de hoy, decenas de vecinos y compañeras de trabajo acudieron a una manifestación convocada de forma unánime por el Pleno del Ayuntamiento de Aller en apoyo a los encerrados. Acudieron al acto los representantes de todos los partidos del Consistorio allerano y, al frente, el alcalde David Moreno Bobela, que se dirigió a los asistentes para mostrar su disconformidad con el futuro de las subcontratas y, por extensión, con el devenir del pozo, «la mayor fuente de trabajo del municipio».

«El concejo no se va a dejar avasallar, eso lo tienen que tener claro. El Ayuntamiento en pleno defenderá los derechos de estos trabajadores y seguirá pidiendo una solución justa para todos. El futuro de la zona va en ello», defendió el alcalde.

Si bien la concentración puso de manifiesto la unión entre los sectores más cercanos a los mineros encerrados, Jesús González, trabajador de las subcontratas de Hunosa, pide que para la próxima movilización «acuda una mayor representación de los trabajadores y del sector sindical asturiano». «Damos las gracia a toda la gente que vino, pero tenemos que contar con todos. Echamos en falta a representantes políticos y sindicales ya que si no contamos con el aliento de quien lleva la batuta, no podemos seguir avanzando», lamentó González.

La concentración estuvo a punto de no poder celebrarse ya que la seguridad del pozo prohibió en un primer momento el acceso a la plaza principal del recinto. Una mediación entre los representantes de los trabajadores encerrados y los agentes de seguridad, finalmente, hizo que éstos últimos abrieran las puertas del recinto.