La desaceleración castiga a Asturias, única región que destruye empleo en un año

La desaceleración castiga a Asturias, única región que destruye empleo en un añoGráfico

Hay 2.500 ocupados menos por la caída de la industria y los servicios, mientras que el paro se dispara un 18,3% en el primer trimestre

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Los nubarrones que acechan la economía asturiana en los últimos meses empiezan a descargar su tormenta. El mercado laboral asturiano inició 2019 de la peor manera posible, aunque hay que tener en cuenta que este año la Semana Santa, que siempre produce un tirón del empleo, cayó íntegramente fuera de ese periodo, en abril. Según los datos de la Encuesta de Población Activa hechos públicos ayer, el desempleo se disparó en el primer trimestre en un 18,3% en la región, lo que incrementa la cifra de parados en 10.500 personas hasta alcanzar las 68.200. Con este crecimiento, la tasa de paro pasa del 12,86% con la que cerró el año anterior al 15% y se sitúa por encima de la media nacional por primera vez en una década, en concreto la supera en tres décimas.

La ocupación tampoco tuvo un buen comportamiento. Se redujo en 5.200 personas (-1,3%) con respecto al cierre del año y en 2.500 (-0,64%) en relación al primer trimestre de 2018, lo que convierte al Principado en la única comunidad que pierde empleo en los últimos doce meses.

Con campañas como las de Navidad y rebajas en el olvido, los datos hasta marzo son especialmente negativos para Asturias, que se sitúa como la tercera región con una mayor subida del paro hasta marzo, tras Baleares y Castilla y León, mientras que el desempleo aumentó en 49.900 personas en España, la mayor subida desde 2013. Sin embargo, al contrario de lo que sucedió en el Principado, en el país se crearon casi 600.000 empleos en el último año.

En el caso de Asturias el paro creció en el inicio de 2019 en los sectores que son el gran motor de la economía regional, en servicios aumentó en 3.400 personas y en industria en 1.700, pero sobre todo creció en el colectivo que busca trabajo por primera vez, con 6.700 personas más, algo habitual en los inicios de año y tras el verano, periodos en los que más ciudadanos deciden incorporarse al mercado laboral. De hecho, la población activa (aquella en edad de trabajar que está empleada o busca un puesto) subió en 5.300 personas, el 1,2%, hasta 453.500, aunque el Principado sigue siendo la comunidad con una menor tasa del país y perdió 3.000 activos en el último año.

El paro solo se redujo en el primer trimestre de 2019 en agricultura (-500) y construcción (-400) y, en los últimos doce meses, aumentó básicamente en la industria (+600) y en el colectivo sin empleo anterior (+2.100), mientras que bajó en servicios (-1.700), agricultura (-1.400) y se mantuvo en construcción.

De los 68.200 desempleados que registra la EPA, 32.600 son hombres y 35.600, mujeres, lo que sitúa las respectivas tasas de paro en el 14% y el 16,1%, aunque como suele suceder cuando retrocede el sector industrial, más masculinizado, el aumento del paro afectó más a los hombres.

En el caso de la ocupación, el último año depara un descenso de la actividad en servicios (6.000 empleados menos) e industria (-1.700), mientras que el repunte en construcción (+4.400) y agricultura (+700) sirvieron de salvavidas al mercado.

A pesar de estas cifras, el consejero de Empleo, Industria y Turismo, Isaac Pola, pide tomar con cautela la EPA, que no deja de ser una encuesta, y al igual que la directora del Servicio Público de Empleo del Principado, Luisa Pérez, afirma que suele ofrecer «datos no especialmente coherentes» e importantes oscilaciones en las comunidades pequeñas por lo limitado de la muestra.

No lo cree así el presidente de la Federación Asturiana de Empresarios, Belarmino Feito, que ve «preocupante» la EPA y asegura que Asturias «ha entrado en desaceleración». Además, censura que no haya «una política que favorezca el desarrollo de actividades económicas, que son las que generan empleo y riqueza» y reclama decisiones «valientes».

Los sindicatos, sin embargo, cargan parte de la culpa, precisamente, sobre los empresarios. Desde UGT, se pide a las compañías que cambien la cultura de «la contratación temporal injustificada», mientras que CC OO considera que Asturias vive «una situación de emergencia» fruto del desempleo y la precariedad que llevan a «una sangría demográfica de primer orden». Por su parte, USO aconseja «abrir los ojos ante el derrumbe del empleo» y dejar de vivir «en una campaña electoral permanente y hacer políticas de empleo».